En el entorno actual, más que nunca, es muy importante que las fundaciones, como las empresas, tengamos muy clara nuestra misión de contribuir al desarrollo de la sociedad. Debemos invertir bien los recursos, definir y desarrollar las mejores estrategias, y medir con precisión el impacto de nuestra acción.
Y esto en España hoy es más necesario que nunca. Los tiempos que vivimos exigen no sólo la máxima transparencia en la utilización de los recursos, sino también la máxima eficacia y eficiencia en el desarrollo de la acción social.
En 2012 la Fundación Botín ha dado un paso más en la evaluación del impacto de su actividad, con procedimientos de medición específicos para cada uno de sus programas de acción.
En Educación, hemos pasado de trabajar con 15 colegios de Cantabria a 48, 17 de ellos de Madrid. Todo ello sin perder calidad y logrando aumentar la satisfacción de los docentes, que ha pasado del 2,6 sobre 4 en 2011, a 2,9 en 2012.
En Ciencia, la eficiencia del proceso de transferencia se ha incrementado en 2012 un 20% respecto a 2011. Y las empresas creadas dentro del programa Mind the Gap han generado en 2012 diez empleos y han facturado más de 800.000 €.
En Desarrollo Rural, la Fundación está llevando a cabo, en el Valle del Nansa de Cantabria, un innovador plan de acción para promover el desarrollo sostenible de esta zona. Los ganaderos del programa han aumentado en un 51% la rentabilidad de sus explotaciones, han continuado las rehabilitaciones de viviendas y se ha detenido el descenso de alumnos del colegio. Además, en los últimos 2 años se han puesto en marcha 25 proyectos empresariales.
Por último, el programa Talento Solidario ha proporcionado en 3 años empleo a 55 personas, ha permitido atender a 1,6 millones de beneficiarios y ha conseguido que el 93% de los proyectos sean sostenibles.
En todos los casos, estos resultados se han logrado explorando nuevas formas de convertir el talento en riqueza. En Educación, introduciendo el desarrollo de la inteligencia emocional y social en las escuelas. En Ciencia, ayudando a los investigadores a convertir sus descubrimientos en productos y servicios. En el Nansa, facilitando que sus habitantes generen desarrollo y pongan en valor el patrimonio de su valle. Y en Talento Solidario, permitiendo que desempleados con alta capacitación dinamicen y profesionalicen el sector social.
El año 2012 ha sido muy importante para nuestra Fundación. Por estos resultados, pero también por el comienzo de las obras del Centro Botín en Santander, y por la apertura de la nueva sede en Madrid.
Abrir una sede en Madrid permite compatibilizar las profundas raíces cántabras de la Fundación Botín con su vocación nacional e internacional. Desde la nueva sede, los programas de Ciencia y de Educación, el Observatorio de Tendencias y los programas de detección y desarrollo del talento están creciendo más y más rápido.
En Santander, en verano empezaron las obras del Centro Botín, que se inaugurará en junio de 2014. Será el proyecto más emblemático de la Fundación Botín desde su creación, hace casi 50 años.
Será un centro de arte privado de referencia en España, parte del circuito internacional de centros de arte de primer nivel; un nuevo lugar de encuentro en el centro de la ciudad que, con arte y cultura, potenciará y dinamizará Santander; y un lugar de referencia en el mundo para el desarrollo de la creatividad a través de las artes.
El Centro Botín desarrollará además un innovador programa formativo que la Fundación ya está diseñando junto a la Universidad de Yale para desarrollar metodologías que permitan usar las artes como medio para potenciar el desarrollo personal y la capacidad creativa.
Quiero terminar agradeciendo a todas las personas e instituciones que han colaborado con la Fundación durante este año su esfuerzo y compromiso.
Emilio Botín
Presidente del Patronato
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