Fecha: 09-12-2016

El Dr. Aznar Benitah, investigador de la Fundación Botín, demuestra que las células tumorales dependen de las grasas para iniciar metástasis

El equipo del Dr. Aznar Benitah del IRB Barcelona ha identificado las células responsables de iniciar y promover metástasis en diversos tipos de tumores humanos, a través de un marcador específico, la proteína CD36. El IRB Barcelona co-desarrollará anticuerpos contra CD36 con el potencial de tratar pacientes.

Los investigadores Salvador Aznar Benitah (líder del estudio) y Gloria Pascual (primera autora) en su laboratorio del IRB Barcelona. Créditos: M. Minocri, IRB Barcelona.
Los investigadores Salvador Aznar Benitah (líder del estudio) y Gloria Pascual (primera autora) en su laboratorio del IRB Barcelona. Créditos: M. Minocri, IRB Barcelona.

Nature publica el estudio liderado por el investigador ICREA del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) e investigador del programa de Ciencia de la Fundación Botín, Dr. Salvador Aznar Benitah, que identifica las células de un tumor capaces de iniciar metástasis a través de un marcador específico, la proteína CD36. Esta proteína se encarga de capturar e internalizar ácidos grasos. La actividad de CD36 y la dependencia del metabolismo de lípidos -grasas- distingue a las células cancerígenas capaces de iniciar metástasis del resto de células del tumor.

Los investigadores han hallado las células metastáticas CD36 positivas en muestras de pacientes con carcinomas orales de diverso grado de agresividad, proporcionadas por el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, colaborador del estudio. Los tumores humanos de la cavidad oral analizados, sin CD36 no desarrollan metástasis. Añadir CD36 a tumores que naturalmente no provocan metástasis, los convierte en metastáticos y además, bloquear la proteína reduce drásticamente las metástasis establecidas en ratones.

Además, los investigadores han comprobado que el efecto de CD36 sobre metástasis es el mismo al menos en células de melanoma y cáncer de mama luminal. Asimismo, análisis estadísticos de muestras de pacientes demuestran la misma dependencia de CD36 para metástasis de varios tipos de tumores, como el carcinoma de ovario, de vejiga y de pulmón.

"No lo hemos comprobado todavía para todos los tumores, aun así proponemos que CD36 es un marcador general de células metástaticas, el primero del que tenga yo constancia que sea tan específico de metástasis", describe Salvador Aznar Benitah, jefe del grupo Células madre y cáncer del IRB Barcelona. "Ahora podemos obtener células de metástasis en el laboratorio. Esto nos permitirá rastrearlas y preguntar, por ejemplo, dónde se localizan en el tumor, dónde se anclan cuando se desprenden o por qué son tan sensibles a la grasa, entre muchas otras preguntas", añade la primera autora del trabajo Gloria Pascual.

Las grasas y las metástasis

Los investigadores sometieron a los ratones a una dieta rica en grasas y les inocularon un tipo de cáncer oral que, en condiciones de dieta habituales, desarrolla metástasis en el 30% de los ratones. Ahora con más grasas en sangre, cerca del 80% de los ratones tenían más metástasis y de mayor tamaño. En concreto, el tratamiento de un tumor oral durante dos días con ácido palmítico, ácido graso de origen vegetal y componente principal del aceite de palma y, en proporciones más bajas, del aceite de coco y otros, incrementó la frecuencia metastática del 50% al 100% en ratones con dieta normal. Es decir, todos los ratones desarrollaban metástasis, y además era dependiente de CD36.

"Parece existir un enlace directo entre consumo de grasas y potenciación de las metástasis a través de CD36, al menos en ratones inoculados con células tumorales humanas. Hay que hacer más estudios para entender esta intrigante relación entre dieta y metástasis, sobre todo porque en las sociedades industrializadas estamos incrementando de forma alarmante el consumo de grasas saturadas y de azúcares", advierte Aznar Benitah.

CD36, ¿diana terapéutica para las metástasis?

El estudio prueba que la inhibición de CD36 antes de inocular el tumor en ratones, anula por completo su poder metastático. Por otro lado, la administración de anticuerpos que bloquean la actividad de CD36 en ratones que ya presentan metástasis consigue la eliminación total de las mismas en el 20% de los ratones y en el resto, una reducción drástica, de aproximadamente el 80-90%, del número de focos metastáticos y también de su tamaño. El tratamiento además es tolerado por los ratones durante la ventana terapéutica necesaria para que se produzca el efecto anti-metástasis, no observándose ningún efecto secundario intolerable.

El IRB Barcelona ha solicitado la protección por patente de los resultados y los investigadores están trabajando con MRC Technology, del Reino Unido, en el co-desarrollo de anticuerpos contra CD36 para tratar a pacientes con diversos tipos de tumores. Si el resultado es positivo, un nuevo producto terapéutico podría estar disponible en un período de cinco a diez años.

"Esperamos un fuerte impacto entre la comunidad científica, que el estudio sea un acicate para el avance de la investigación en metástasis y que podamos validar el potencial de CD36 como tratamiento anti-metástasis. Algo así no ocurre todos los días", resaltan los autores.

Este trabajo ha sido posible gracias al apoyo de la Fundació La Marató de TV3, la World Wide Cancer Resarch del Reino Unido, y la Fundación Botín y Banco Santander, a través de Santander Universidades. El laboratorio cuenta además con fondos del Consejo Europeo de Investigación (ERC), el Ministerio de Ciencia e Innovación a través de Fondos Feder y la Generalitat de Catalunya.

Ver nota completa del IRB Barcelona: https://www.irbbarcelona.org/es/news/las-celulas-tumorales-dependen-de-las-grasas-para-iniciar-metastasis

Ver vídeo: https://youtu.be/v66lZ6FKTBQ

 

 

Logo de Fundación Botín