Fecha: 30-01-2017

Itinerarios XXIII, perspectiva del trabajo de una nueva generación de artistas

La sala de exposiciones de la Fundación Botín en Santander acoge, del 18 de febrero al 16 de abril, la muestra Itinerarios XXIII, un recorrido por el arte más reciente, que funciona como escaparate del estado actual de las artes e instantánea de las tendencias predominantes a nivel nacional e internacional.

Itinerarios XXIII

La exposición muestra el resultado del proceso de trabajo de ocho artistas: Katinka Bock (Frankfurt, Alemania, 1976), Regina de Miguel (Málaga, 1977), Adrià Julià (Barcelona, 1974), Pedro Neves Marques (Lisboa, 1984), Levi Orta (La Habana, Cuba, 1984), Aleix Plademunt (Gerona, 1980), Leticia Ramos (Sto. Antonio do Patrulha, Brasil, 1976) y Oriol Vilanova (Manresa, 1980). El jurado, compuesto por artistas y otros profesionales del mundo del arte, pretende a través de esta muestra tanto la excelencia individual como la divulgación de algunas de las tendencias predominantes en la creación artística contemporánea.

Itinerarios XXIII ofrece una perspectiva interesante del trabajo de una nueva generación de artistas, de lo que centra su pensamiento y su práctica, apreciándose en todos ellos una recurrencia hacia ciertas preocupaciones y metodologías. Los creadores comparten el interés por explorar el dominio que habitamos, como si de un científico o un arqueólogo se tratase, y muestran en esta Exposición el resultado de sus procesos como un tipo de evidencia. 'Las obras de este año también albergan inquietudes muy concretas sobre la relación de la humanidad con la naturaleza', señala el comisario de la muestra, Benjamin Weil, quien recuerda que en la última década el concepto de Antropoceno, una era en la que la actividad humana pone continuamente a prueba el equilibrio del planeta, parece haber ganado importancia. 'Algunos de los artistas expuestos cuestionan la importancia del objeto artístico fuera del entorno urbano, y quizás la contribución, en general, de la cultura a esa abstracción de la naturaleza que, a su vez, habría conducido al ser humano a actuar con tanta irresponsabilidad', puntualiza.

Esta exposición también nos permite apreciar cómo muchos de estos creadores se interesan por contextualizar sus trabajos con dispositivos construidos al efecto o tecnologías que han dejado de ser habituales, algo que quizá les capacite para disociar sus imágenes del flujo imparable al que hoy todos estamos sometidos, promoviendo así otra forma de observarlas. La necesidad de materializar sus procesos de pensamiento también parece centrar la atención de muchos de los artistas de hoy, como si más que representar el mundo se inclinaran por demostrar, o quizás replantear, su materialidad. Así, según Weil, 'la interpretación, o el sentido, se crea elaborando narrativas que pueden llegar a descartar la relevancia de lo palpable; de ahí que la materialización de los procesos de pensamiento pueda ser una respuesta interesante a esta era de 'postverdad' en la que nos hemos adentrado'. Y es que, hoy más que nunca, la humanidad se enfrenta a la inexistencia de una única vía para analizar y comprender el mundo en el que habita, y a la posibilidad de que la objetividad no sea más que un constructo, lo que, a su vez, genera un estado de enorme confusión.

Los creadores, que proceden de Alemania, Brasil, Cuba, España y Portugal, utilizan para sus creaciones nuevos medios o herramientas, esencialmente imágenes fijas y en movimiento, aprovechando la oportunidad que les brinda la Fundación Botín para desplegar nuevos proyectos o desarrollar otros ya en marcha, estimulando así a través de ellos nuestra reflexión.

Dossier completo y trabajos de los artistas.

 

 

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