Se articula en cuatro ejes estratégicos. Cada eje tiene su propios objetivos y acciones, todos ellos vinculados entre sí, como corresponde al carácter global, transversal y coordinado de la propuesta de intervención.
Desarrollo del Plan:
Existe una coordinación estrecha de sus principales actores:
- Gobierno de Cantabria, a través de todas sus Consejerías, cuyos programas deben garantizar:
- La convergencia de acciones.
- Prestar una colabroación efectiva a la aplicación del plan.
- Coordinar las iniciativas y los proyectos de intervención relativos al valle del Nansa y Peñarrubia que figuren en sus programas y presupuestos ordinarios.
- Adecuar la normativa en vigor a las necesidades específicas del territorio, siempre que sea posible.
- Tramitar y aprobar el Plan Especial de protección y desarrollo del Nansa y Peñarrubia, verdadero eje para el desarrollo equilibrado de esa zona rural.
- Poderes locales, Alcaldes y Juntas Vecinales.
- Agentes sociales.
- Empresarios y representantes del sector privado.
- Fundación Botín, como autora y promotora del Plan.
Contribución de la Fundación Botín:
La Fundación ha iniciado, impulsado y financiado el Programa de Desarrollo Rural Patrimonio y Territorio desde su comienzo, como parte del cumplimiento de sus fines fundacionales.
En la fase ejecutiva mantiene su función promotora para asegurar la globalidad del Programa y el carácter transversal de las diferentes acciones, en estrecha colaboración con los agentes implicados.
Impulsa acciones de carácter estratégico en materia de:
Comisión de seguimiento:
Para el seguimiento del Plan de Acción se ha establecido una comisión que se reúne periódicamente y en la que participan el Gobierno de Cantabria, los Alcaldes de los municipios y la Fundación Botín.