Fortalecimiento de la función pública en América Latina

¿Actualización de software para la humanidad? Por Isabel Aguilar Rico

"Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas". Albert Einstein

¿Hola? ¿Se escucha? ¿Me oyen?....Hay alguien ahí? O estamos todos inmersos en un mundo paralelo en el que hablar con palabras en vez de caracteres se volvió casi tan absurdo como creer que si los arboles dieran WI-FI todas las personas del mundo plantarían árboles como locos. Qué ironía estar en la era de las comunicaciones y ser incapaces de establecer realmente una conversación.

¿Qué nos pasa? Las personas se olvidaron de la belleza que es vivir la vida. Cada persona vino al mundo con un don acompañado de un sueño. Tal vez se olvidaron de enseñarnos esto en la escuela. Quizá se olvidaron de decirnos que la mejor manera de saber que queremos ser de grandes es ser quien queremos ser en cada momento de nuestras vidas.

Los efectos de la globalización están cambiando la forma en que aprendemos, y vemos al mundo. Por esto creo que la clave está en reformular el sistema educativo actual, adaptándolo a las necesidades de sus alumnos. Con estos avances tecnológicos no podemos quedarnos atrás, debemos usarlos a nuestro favor. La era digital no es un fin en sí mismo, sino que está a nuestro servicio. Quizá esto quería decirnos Einstein con su frase, ya que fallaremos como personas el día que descuidemos que somos seres humanos y no robots. ¿Por qué no fusionar la tecnología para lograr un nuevo tipo de ciudadano global? ¿Por qué no crear un nuevo software? O mejor aún ¿actualizar al que ya tenemos?

Antecedentes Históricos

Según datos de la Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Evaluativa, la cifra de inscriptos en la enseñanza media de nuestro país sumaba 3.655.923 alumnos en 2010, última información brindada por el organismo oficial. Durante ese año lectivo, desertaron 427.111 adolescentes, a pesar de que la escuela secundaria es obligatoria desde la sanción de la ley nacional de educación, a fines del 2006. Aproximadamente, el 50% de los alumnos que comienzan la escuela en primer grado no terminan los últimos años de secundaria.

¿Cambiar las escuelas?

'La civilización es una carrera entre la educación y la catástrofe'. H.G.Wells

La enfermedad que aqueja al actual modelo educativo presenta muchos síntomas que no remitirán a menos que comprendamos los problemas que los causan. Entre estas, solo me detendré en la que considero más relevante: 'La normalización'. Como dijo Ken Robinson en su TED talk y en su libro 'Escuelas Creativas', la normalización tiene alcance mundial, se trata de hacer que todos los alumnos aprendamos según reglas pautadas y para el cual todos somos iguales y aprendemos de igual manera, donde nos tratan de manera NORMAL, donde hay un profesor al frente con un pizarrón y alumnos atrás. El profesor habla, los alumnos tomamos nota. El profesor pregunta, los alumnos respondemos. ¿Estimulo-Respuesta?

El plan académico solo se centra en el entorno que rodea a las personas y no toma en cuenta el mundo interior de las mismas, lo que provoca aburrimiento, desinterés, tensión, acoso escolar, ansiedad, depresión y abandono de los estudios. Estos son los problemas que afectan al ser humano y que exigen respuestas por parte del mismo. Por ejemplo, llegue a clases el otro día y ocurrió que un compañero que siempre estaba alegre, estaba molesto y hasta llego a gritarme, me acerque a preguntarle si le ocurría algo, y ahí descubrí que su abuela había fallecido el día anterior. Estos problemas 'internos' de cada uno, afectan nuestro rendimiento académico.

¿Alguna vez alguien en la escuela te dijo en que eras verdaderamente bueno? ¿Te ayudo a descubrir tus fortalezas y debilidades? ¿A despertar esa curiosidad por lo desconocido? ¿O simplemente fue toda una rutina en la que estabas al frente del pizarrón esperando el recreo?

Los alumnos hemos perdido su capacidad de asombro. Para ir en contra de esto las escuelas deberían estimular la imaginación a través de la lectura, pero no cualquier tipo de lectura, una acorde a este nuevo periodo de la información, ¿no sería una buena solución cambiar pizarras por unas digitales y didácticas? Donde el alumno pueda desplegar su imaginación a su manera para cultivar así su propia conciencia, su creatividad, su propio sistema de creencias y así puedan defender y preservar sus mentes. Donde la educación fuese al revés y sea él mismo quien les enseñe a sus docentes.

No se trata de huir a esta era, ni de mantenernos reacios a esto, se trata de ser flexibles y adaptarnos a una nueva forma de aprendizaje, pero jamás descuidando la parte humana de las personas.

Así como la tecnología evoluciona, las personas también. Los alumnos de hoy aprenden de formas diferentes. Las clases teóricas son aquellas que fomentan el desinterés actual, por esto, una alternativa es dar esas clases a través de videos. Así los alumnos pueden 'asistir' a clases las veces que quieran, poner pausa y tomar apuntes y luego ir a clases de consulta.

Por otro lado, el sistema educativo debe entender y observar que los alumnos tienen sus propias virtudes, intereses y habilidades con las que vienen al mundo. Cada persona es única e irremplazable. Por esto las escuelas deberían esforzarse en sacar a pasear estos talentos, potenciar y aprovechar las aptitudes de sus alumnos para ponerlos al servicio de todos. Porque en una era en la que todo es rápido, en la que no hay tiempo para sentarse a pensar que es lo que realmente te gusta, es ahí donde hay una oportunidad, un nicho, que debe ser aprovechado por el mercado (escuelas) cuyo segmento son sus alumnos.

Artículo estudiante de Fortalecimiento de la función pública en América Latina de la Fundación Botín

Enseñarnos a que, si se caen, se levantan, a perder su falta de tolerancia al fracaso, a aprender que es en equipo donde se logran grandes cosas. Como dijo el Papa Franciso 'en el arte de ascender el triunfo no está en el no caer si no, en el no permanecer caído'. Hay que limpiarles la mente del 'no puedo' porque todo es posible si crees en vos mismo. De esa forma nadie ni nada puede interponerse en tu camino. Supérate, llega a tus límites, porque el tiempo pasa y no espera. Los alumnos necesitan fe, valentía y coraje para hacer que las cosas pasen.

Personalmente me gusta utilizar una metáfora, la 'fluorescencia' es un fenómeno físico mediante el cual ciertas substancias absorben energía emitiéndola nuevamente en forma de luz, a diferencia de la 'fosforescencia', la fluorescencia tiene lugar únicamente mientras dura el estímulo que la provoca. En la fosforescencia las substancias absorben la energía, almacenándola para emitirla posteriormente en forma de luz o de otro tipo de radiación electromagnética. Es por esto que necesitamos jóvenes fosforescentes, que absorban conocimientos y los almacenen para que luego los transformen y compartan con el mundo, jóvenes perseverantes, que siempre aspiren a más. Los profesores deben canalizar los talentos de sus alumnos, motivarlos e impulsarlos a fosforecer.

Artículo estudiante de Fortalecimiento de la función pública en América Latina de la Fundación Botín

Este cambio ya empezó

'No conozco ningún hecho más alentador que la incuestionable capacidad del hombre para dignificar su vida por medio del esfuerzo consciente'. HENRI DAVID THOREAU

En todo el mundo ya existen escuelas creativas con profesores 'locos' que trabajan para brindarles a sus alumnos una educación basada en sus necesidades, profesores que los inspiran en la búsqueda de sus sueños a través de clases didácticas donde la relación profesor-alumno es de igual a igual.

En Brown University, los alumnos pueden estudiar Ingeniería, pero al mismo tiempo tener créditos en la facultad de Filosofía. Mezclar dos formaciones diferentes podría contribuir a un aprendizaje más amplio, a conocer nuevos mundos, y pensamientos diferentes.

En Finlandia, considerado uno de los países con mejor educación, por ejemplo, no se persigue la memorización sino la creatividad y experimentación de sus alumnos, y un dato curioso es que a los 7 años ingresan a las escuelas porque confían en que es la edad a la que poseen suficiente madurez intelectual.

En otro contexto, tenemos a Khan Academy, que surgió de un hombre que quiso enseñarle a su sobrina matemáticas a través de videos. Tuvo tanto éxito que dio origen a su academia virtual, donde miles de niños compiten por quien sabe más sobre matemática, lengua, historia, física, algebra y química. Los niños prefieren este tipo de aprendizaje por varios motivos entre ellos la competencia sana en un mundo que ellos conocen.

Artículo estudiante de Fortalecimiento de la función pública en América Latina de la Fundación Botín

Conclusión

¿Innovación? Fueron personas como vos y yo, las que en su vida cotidiana vieron una pieza del rompecabezas que no encajaba y lograron a través de sus habilidades llegar a la mejor solución.

Cambiar las reglas del juego implica ser un gran equipo, cooperar, juntar nuestros esfuerzos. Como dijo Albert Einstein 'Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad'. El verdadero cambio empieza en nuestro interior, ya que si no creemos en nosotros ¿Cómo pretendemos que los demás crean en nosotros?

Necesitamos una nueva historia, unos nuevos lentes para direccionar estas inconsistencias. Tal vez extendiendo nuestra mirada con unos nuevos lentes 3D podríamos ver cómo ven otros, vivir como otros y sentir como sienten otros. Así daremos lugar a la empatía para ver al otro como nosotros mismos, cultivar la resiliencia. Debemos hacer una transformación de la conciencia, una 'actualización de software para la humanidad' dando lugar a un nuevo ciudadano global. Se trata de lograr una fusión entre las nuevas tecnologías y el ser humano.

Como leí una vez, 'Universo' se divide en UNI, uno, y VERSO, referido a canción, todos formamos parte en esta canción. Entonces seamos valientes, como dijo Oogway en Kung Fu Panda 'el pasado es historia, el mañana un misterio, pero el hoy es un obsequio por eso lo llamamos presente'.

 

Logo de Fundación Botín