...El paisaje genético de la leucemia linfática crónica. Por Dr. Carlos López-Otín

Dr. Carlos López-Otín
Dr. Carlos López-Otín

En los últimos años, el extraordinario progreso de la Biología Molecular ha permitido demostrar que el cáncer surge de la acumulación de mutaciones en nuestro genoma, una gigantesca molécula helicoidal construida por más de 3.000 millones de unidades químicas llamadas nucleótidos. Estas mutaciones transforman las células y las convierten en entidades egoístas, inmortales y viajeras que se dividen continuamente y dejan de contribuir al correcto funcionamiento del organismo.

Estudios pioneros en el campo de la Oncología Molecular indicaron que un número muy limitado de alteraciones genéticas podía ser suficiente para provocar la transformación celular. Sin embargo, estudios posteriores revelaron que la biografía del cáncer era mucho más compleja y que la mayoría de los tumores malignos portaban múltiples mutaciones.

Basados en estas ideas, hace apenas cuatro años, un grupo de científicos reunidos en Toronto y representando a ocho países, incluyendo España, consideró que había llegado el momento de abordar con la máxima profundidad posible el estudio molecular del cáncer. Surgió así el proyecto de los Genomas del Cáncer, que pretende descifrar el genoma tumoral completo de 25.000 pacientes con cáncer y compararlo con el genoma de las células normales de esos mismos pacientes. De esta manera, se podrán identificar las mutaciones más frecuentes en los tipos de cáncer más comunes o más refractarios a los tratamientos actuales.

Durante este año 2011, dos trabajos publicados en las prestigiosas revistas científicas Nature y Nature Genetics (ver refs. 1 y 2) han recogido el trabajo del consorcio español coordinado por el Dr. E. Campo del Hospital Clínic de Barcelona y por nuestro propio grupo de la Universidad de Oviedo, que ha permitido descifrar las primeras claves del paisaje genético de la leucemia linfática crónica, la más frecuente en el mundo occidental. Los resultados obtenidos demuestran la abrumadora complejidad que supone el hallazgo de alrededor de mil mutaciones en cada uno de los genomas estudiados.

La diversidad mutacional es también extraordinaria pues tras analizar el genoma de más de 100 pacientes con leucemia linfática crónica hemos encontrado mutaciones en más de 1.100 genes diferentes. ¿Cómo curar esta forma de leucemia ante la existencia de tantas y tan diversas mutaciones potencialmente capaces de impulsar su desarrollo? Por fortuna, en medio de esta tormenta mutacional, hay espacio para mantener la esperanza de encontrar respuestas a estas preguntas.

Estos primeros trabajos del Consorcio español para el estudio del genoma de la leucemia, en el que participan diversos investigadores de la Fundación Botín, ha demostrado la existencia de varias mutaciones recurrentes, de forma que los mismos genes se encuentran dañados en distintos pacientes. Además, en algunos casos se han encontrado exactamente las mismas mutaciones en pacientes distintos, lo cual es realmente extraordinario si recordamos que nuestro genoma posee 3.000 millones de componentes y cualquiera de ellos puede ser susceptible de sufrir mutaciones. Estos resultados, sumados a los de proyectos equivalentes sobre otros tumores, han abierto una nueva era en la investigación oncológica que en el futuro esperamos que conduzca a nuevos tratamientos surgidos de este viaje de exploración molecular al minúsculo mundo nuclear en el que habitan los genomas.

Dr. Carlos López-Otín - Investigador de la Fundación Botín

1.Puente et al "Whole-genome sequencing identifies recurrent mutations in chronic lymphocytic leukemia" Nature 475: 101-105 (2011).      
2.Quesada et al "Exome sequencing identifies recurrent mutations of the splicing factor SF3B1 gene in chronic lymphocytic leukemia" Nature Genetics in press (2011).

 

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