Fecha: 01-06-2016

Continúa el ciclo Primera luz: la nueva ola polaca con Los brujos inocentes de Andrzej Wajda

La próxima sesión es el miércoles 1 de junio, con la proyección de esta película, quinta obra en la trayectoria de Andrej Wajda y cinta de referencia para conocer la sociedad polaca posterior a la Segunda Guerra Mundial. Comenzará a las 20:00 horas en el salón de actos de la Fundación Botín en Santander (C/Pedrueca, 1), con entrada gratuita hasta completar aforo.

Ciclo de cine polaco en la Fundación Botín

Los brujos inocentes se rodó 1960 y tiene una duración de 87 minutos. El argumento discurre en torno a un apuesto médico que se encuentra cansado de su notable éxito con las mujeres. Sin embargo, una noche conoce a una joven con la que conversar acerca de la moral y el amor. Tras pasar la noche juntos ella desaparece y él se dedica a buscarla de manera obsesiva por toda la ciudad. El film, retrato magistral de la generación de la posguerra, está basado en un guión de Jerzy Skolimowski, por entonces estudiante de la Escuela Nacional de cine de Lodz y que llegaría a convertirse en uno de los grandes realizadores de Polonia.

Ganador del Óscar Honorífico en el año 2000, Andrej Wajda destaca ejercer de cronista sensible y comprometido con la evolución de la sociedad polaca. En su momento fue considerado uno de los símbolos de la Polonia ocupada. Con una filmografía que supera los 40 títulos, Wajda es conocido por su capacidad para dibujar la historia de su país con una sensibilidad trágica, logrando de manera simultánea conmover e informar al espectador. Entre su amplia nómina de premios internacionales destaca la Palma de Oro conseguida en el Festival de Cannes en 1981 por El hombre de hierro o sus cuatro nominaciones al Óscar a la mejor película de habla no inglesa.

La programación del ciclo Primera luz: la nueva ola polaca, 1956 - 1965 recupera parte de los títulos más significativos de una generación histórica de cineastas polacos. El fallecimiento de Stalin propició cierto grado de apertura que directores como Jerzy Skolimowski, Andrzej Munk o Roman Polanski aprovecharon para retratar la realidad de su país de la forma más honesta posible. Este movimiento, denominado Nueva ola polaca, destaca por la ambigüedad de sus tramas y el realismo de sus personajes. Richard Peña, director emérito del New York Film Festival y profesor de Film Studies en la Universidad de Columbia, junto con el Instituto Adam Mickiewicz (Varsovia), son los responsables de este ciclo sobre una de los movimientos cinematográficos más vanguardistas de la época.

El día 8 de junio, la programación sigue adelante con Señas de identidad desconocidas. Una película consistente en la unión de cuatro cortometrajes que su director, Jerzy Skolimowski, había elaborado en la escuela de cine. El resultado es una cinta con estructura episódica en la que se refleja la desafección del cineasta por la sociedad polaca.

 

 

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