Fecha: 15-06-2016

El ciclo de cine Primera luz: la nueva ola polaca continúa con la proyección de la película El arte de ser amado

El arte de ser amado, un drama psicológico con ciertos tintes fatalistas, será la séptima película que se proyecte dentro del ciclo cinematográfico Primera luz: la nueva ola polaca. La proyección tendrá lugar el miércoles día 15 de junio, a partir de las 20:00 horas, en el salón de actos de la Fundación Botín en Santander (C/Pedrueca, 1), con entrada gratuita hasta completar aforo.

Ciclo de cine polaco en la Fundación Botín

La cinta, rodada por Wojciech Has en 1963, profundiza en la necesidad de afrontar la guerra y sus secuelas con honestidad y sin excusas. Basada en un novela del escritor Kazimierz Brandys sobre la culpa y la memoria, esta película cuenta la historia de Felicja, una actriz que rememora su pasado. El estallido de la II Guerra Mundial sorprendió al personaje en París, en donde compartía su vida con un amante. El conflicto trastocó sus vidas y sometió su relación a constantes giros inesperados, derivados de una realidad política en cambio constante.

Durante los 98 minutos que dura el film, su director se apoya en dos soberbias interpretaciones para conseguir una película en la que se aprecian algunos de los mecanismos narrativos que caracterizan a Has. El arte de ser amado fue premiada por la Asociación de críticos de cine polacos, en 1963, así como en el Festival de Beirut, en 1964.

Considerado el mejor adaptador de obras literarias al cine de toda la historia del cine polaco, Wojciech Has estudio cine en Cracovia y fue Rector de la Escuela de Cine de Lodz entre 1990 y 1996. Buena parte de su reconocimiento internacional deriva de las películas El manuscrito encontrado en Zaragoza y Sanatorio bajo celpsidra, que logró el Premio del Jurado en el Festival de Cannes en 1973.

Este ciclo de cine en versión original con subtítulos en español, coordinado por Richard Peña, director emérito del New York Film Festival y profesor de Film Studies en la Universidad de Columbia, junto con el Instituto Adam Mickiewicz (Varsovia), recupera algunas de la obras más significativas de uno de los movimientos cinematográficos más vanguardistas de la época. Una generación única de cineastas polacos, entre los que destacan Andrzej Wajda, Roman Polanski, Jerzy Skolimowski o Andrzej Munk, situó al cine de este país a la altura de otras olas cinematográficas surgidas en países como Francia, Inglaterra, Japón o Brasil. El fallecimiento de Stalin, en 1953, provocó la explosión de este grupo de directores cuyo principal objetivo era reflejar la realidad de la posguerra polaca de la manera más honesta y realista posible.

La programación de Primera luz: la nueva ola polaca proseguirá con la película polaca más cara de la historia. La cruz negra, de Aleksander Ford, es fresco de batallas impresionantemente filmadas, luchas políticas intensas y una trágica historia de amor en tiempos medievales. Esta cinta de 166 minutos de duración se exhibirá el próximo 22 de junio.

 

 

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