Fecha: 04-09-2015

Investigadores de la Fundación Botín logran generar células madre potencialmente más seguras

Consiguen corregir el daño en el DNA, generado durante la reprogramación celular, mediante una sencilla modificación de los medios de cultivo. Se producen así células madre potencialmente más seguras para su posible uso terapéutico.

Imagen que ilustra la presencia de células con estrés replicativo y daño en su ADN (rojo), como las que son detectadas durante el proceso de reprogramación celular. CNIO
Imagen que ilustra la presencia de células con estrés replicativo y daño en su ADN (rojo), como las que son detectadas durante el proceso de reprogramación celular. CNIO

Las células madre, capaces de producir diferentes tipos celulares o tejidos reparadores, constituyen un área de gran interés científico por su potencial para el tratamiento de enfermedades. En 2006, el japonés Yamanaka consiguió por primera vez generar en el laboratorio células madre pluripotentes (iPS, por sus siglas en inglés) a partir de células adultas, proceso denominado reprogramación celular. Sin embargo, 'el método de Yamanaka genera daño en el genoma de las células madre, lo que ha despertado alguna duda sobre la seguridad de estas células', dice el Dr. Óscar Fernández-Capetillo, jefe del Grupo de Inestabilidad Genómica del CNIO y director del trabajo publicado recientemente en Nature Communications.

En este artículo, el equipo dirigido por Fernández-Capetillo describe cómo el origen del daño en el genoma de las células iPS durante la reprogramación celular radica en el estrés replicativo, que ocurre cuando las células aumentan el ritmo de división.

Células madre con genomas más estables y potencialmente más seguras

Los autores han conseguido además reducir ese estrés replicativo, logrando así células madre pluripotentes con un menor daño en su genoma, lo que podría mejorar su seguridad para su uso en biomedicina. En este trabajo, los científicos han utilizado una doble aproximación: una genética, en la que incrementan la producción de la proteína Chk1, reparadora de daño en el ADN cuando hay estrés replicativo; y otra química, suplementando el medio de cultivo de las células con nucleósidos, unos compuestos que originan los ladrillos que construyen el ADN.

La facilidad de esta estrategia con nucleósidos hace que pueda implementarse de manera sencilla por los laboratorios de todo el mundo que trabajan con iPS, y de este modo contribuir significativamente al campo de la biología regenerativa, una de las mayores esperanzas en biomedicina para este siglo.

En el estudio también han participado los grupos del CNIO de Telómeros y Telomerasa, dirigido por la Dra. María Blasco, y de Supresión Tumoral, liderado por el Dr. Manuel Serrano; así como grupos de los institutos Pasteur en París, de la Universidad de Toronto o de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona.

El estudio ha contado con el apoyo de la Fundación Botín y el Banco Santander, a través de Santander Universidades, así como de la Unión Europea a través del Consejo Europeo de Investigación (ERC, por sus siglas en inglés), el Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España y el Howard Hughes Medical Institute, entre otros.

Artículo de referencia:
Limiting replication stress during somatic cell reprogramming reduces genomic instability in induced pluripotent stem cells. Sergio Ruiz, Andres J. Lopez-Contreras, Mathieu Gabut, Rosa M. Marion, Paula Gutierrez-Martinez, Sabela Bua, Oscar Ramirez, Iñigo Olalde, Sara Rodrigo-Perez, Han Li, Tomas Marques-Bonet, Manuel Serrano, Maria A. Blasco, Nizar N. Batada, Oscar Fernandez-Capetillo. Nature Communications (2015). doi: 10.1038/ncomms9036

 

 

Logo de Fundación Botín