Fecha: 16-05-2012

Investigadores del CNIO del grupo de María Blasco, investigadora del área de Ciencia de la Fundación, prueban con éxito la primera terapia génica contra el envejecimiento

En colaboración con el grupo de la Dra. Fátima Bosch de la UAB. Es la primera terapia antienvejecimiento en teoría susceptible de ser aplicable en humanos que actúa directamente sobre los genes.

María A. Blasco y Bruno M. Bernades de Jesús, coautor del trabajo.
María A. Blasco y Bruno M. Bernades de Jesús, coautor del trabajo.

Diversos estudios han demostrado que es posible alargar la vida media de organismos de numerosas especies, incluidos mamíferos, actuando sobre distintos genes. Hasta ahora eso ha implicado modificar permanentemente los genes de los animales desde la fase embrionaria, algo que no se plantea en humanos.

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), liderados por su directora, María A. Blasco, han probado ahora que es posible alargar la vida de ratones con un tratamiento que actúa directamente sobre los genes, pero que se aplica a animales adultos, y una única vez. Lo han hecho mediante terapia génica, una estrategia nunca antes empleada para combatir el envejecimiento. La terapia ha demostrado ser segura y efectiva en ratones.

Los resultados se hacen públicos en la revista EMBO Molecular Medicine. Los investigadores del CNIO, en colaboración con Eduard Ayuso y Fátima Bosch, del Centro de Biotecnología Animal y Terapia Génica de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), trataron a ratones adultos, de un año de edad; y viejos, de dos años. En ambos casos la terapia génica tuvo un efecto "rejuvenecedor", escriben los autores.

Los ratones que fueron tratados al cumplir el año vivieron, de media, un 24% más; los de dos años, un 13% más. Además, la terapia mejoró sensiblemente la salud de los aniamles, retrasando la aparición de enfermedades asociadas a la edad -como la osteoporosis y la resistencia a la insulina-, y mejorando los valores de indicadores de envejecimiento, como la coordinación neuromuscular.

Este trabajo "demuestra que es posible desarrollar una terapia génica antienvejecimiento con telomerasa sin aumentar por ello la incidencia de cáncer", escriben los autores. "Los organismos adultos acumulan daños en el ADN resultado del acortamiento de los telómeros, este trabajo muestra que una terapia génica basada en la producción de telomerasa es capaz de reparar o retrasar este tipo de daño", añaden.

Más años de vida saludable

"El envejecimiento hoy no se considera una enfermedad, pero cada ez más los investigadores tendemos a verlo como la causa común de enfermedades como la resistencia a la insulina o las cardiovasculares, cuya incidencia aumenta con la edad. Si tratáramos el envejecimiento de las células, prevendríamos esas enfermedades", explica Blasco.

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