Fecha: 13-07-2018

En 2017 la Fundación Botín invirtió 19 millones de euros y mejoró el impacto social de sus programas de ciencia, educación y desarrollo rural

En el año de la apertura del Centro Botín, más innovación y más colaboración han permitido que todos los programas de la Fundación mejoren en eficiencia. La inauguración del centro de arte en Santander, que se produjo el 23 de junio de 2017, ha supuesto la puesta en marcha del proyecto más importante de la Fundación Botín en sus 54 años de historia.

De izquierda a derecha: Íñigo Sáenz de Miera, director general de la Fundación Botín; Fátima Sánchez, directora ejecutiva del Centro Botín; Javier García Cañete, director del área de Educación y del Observatorio de Tendencias de la Fundación Botín; Francisco Moreno, director del área de Ciencia de la Fundación Botín; Benjamin Weil, director artístico del Centro Botín; José María Ballester, director del área de Desarrollo Rural de la Fundación Botín. Foto: Belén de Benito
De izquierda a derecha: Íñigo Sáenz de Miera, director general de la Fundación Botín; Fátima Sánchez, directora ejecutiva del Centro Botín; Javier García Cañete, director del área de Educación y del Observatorio de Tendencias de la Fundación Botín; Francisco Moreno, director del área de Ciencia de la Fundación Botín; Benjamin Weil, director artístico del Centro Botín; José María Ballester, director del área de Desarrollo Rural de la Fundación Botín. Foto: Belén de Benito

La apertura del Centro Botín, concebido para desarrollar la creatividad y generar riqueza a través de las artes, 'marca un nuevo comienzo en la misión de la Fundación Botín de contribuir a la generación de desarrollo social, económico y humano no solo en Cantabria, sino en toda España e incluso más allá de nuestras fronteras'.

Así lo ha asegurado esta mañana en Santander el director general de la Fundación Botín, Íñigo Sáenz de Miera, durante la presentación de la Memoria de 2017 de la institución que dirige. Sáenz de Miera ha aprovechado este acto para reiterar su satisfacción y agradecimiento por la gran acogida que ha tenido el proyecto, convirtiéndose en menos de un año en 'una referencia cotidiana y un lugar para el encuentro'.

Además, el Director General ha querido remarcar la gran calidad expositiva que está teniendo el Centro Botín desde su apertura, con exposiciones tan relevantes como las de 2017 con la primera muestra en España de Carsten Höller; la exposición más relevante dedicada en nuestro país a los dibujos de Goya y la retrospectiva más importante dedicada en Europa a la obra de Julie Mehretu. En 2018 el Centro Botín mantiene esta línea con la primera muestra sobre el proceso creativo de Miró a nivel internacional o la nueva sala 'Retratos: Esencia y Expresión' con obras de la colección de arte de Jaime Botín. Según Sáenz de Miera, 'todo esto ha llevado al Centro Botín a ser visitado por 227.203 personas, de las cuales 204.233 accedieron a las exposiciones y 22.790 participaron en sus actividades culturales y formativas, unas cifras de su primer año de actividad que demuestran la buena acogida del proyecto'.

La inauguración del Centro Botín se suma al trabajo de todo el equipo de la Fundación para impulsar los programas e iniciativas que esta institución desarrolla en otras áreas, siempre teniendo muy presentes, según ha incidido Sáenz de Miera, 'los tres ejes en torno a los que debe desarrollarse toda sociedad civil: Eficiencia, Innovación y Colaboración'.

Este trinomio, en el caso de la Fundación Botín, es la clave de su programa Educación Responsable, una innovadora iniciativa creada en 2006 para mejorar la calidad de la educación con la introducción de la inteligencia emocional, social y el desarrollo de la creatividad en las aulas. Según el Director General, 'su éxito se debe a la colaboración de las familias con los docentes, de los centros educativos entre sí y con la Fundación, y de las administraciones públicas con todos'. Educación Responsable es una iniciativa de la que ya se benefician 125.000 estudiantes y cuya internacionalización se ha afianzado en 2017 con 12 nuevos centros en Uruguay y otros 4 en Chile, que sumados a los que ya participan en siete comunidades autónomas españolas, conforman una red de 254 colegios e institutos.

Así, según el 'III Informe del Plan de evaluación psicológica del programa Educación Responsable', presentado el pasado mes de junio en Santander, trabajar la Inteligencia Emocional y Social en niños de 5 a 9 años mejora su orientación prosocial, definida por aspectos como la generosidad, la empatía y la colaboración; reduce los comportamientos agresivos; y potencia su estado de ánimo en relación a conceptos como la felicidad y el optimismo. Del mismo modo, a partir de los 12 años se produce un menor retraimiento, un incremento del autoconocimiento emocional y una mayor capacidad de manejar el estrés. Tras esta presentación, la Fundación Botín y la OCDE trabajan ya en hacer de este programa una experiencia aprovechable para otros países europeos.

En el ámbito científico, la Fundación Botín mantiene desde hace más de una década un compromiso firme con la transferencia tecnológica para lograr que los resultados de la investigación científica española lleguen a la sociedad. Así, en 2017 se ha apostado de manera decidida por un sistema de trabajo colaborativo que ha permitido consolidar un nuevo modelo de impact-investment multiplicando, además, la eficiencia de los recursos invertidos por la Fundación Botín en proyectos científicos. Esto se ha logrado con el programa Mind the Gap, iniciativa de fomento del emprendimiento biotecnológico que en 2017 ha contado con el apoyo de cuatro grupos inversores privados que, junto a la Fundación Botín, han movilizado un capital de 3 millones de euros para financiar un mínimo de 6 proyectos de I+D+i, siendo éste un claro ejemplo de la apuesta de la Fundación Botín por la innovación y la colaboración entre instituciones públicas, sociales y privadas, y de cómo esta combinación nos permite ganar en eficiencia.

Mind the Gap cierra el año 2017 con 5 compañías que alcanzaron una facturación conjunta de 1.230.000 €, lograron captar 1,3 millones de euros de capital privado y mantuvieron 48 puestos de trabajo. Igualmente, acaba de entrar en dos nuevas 'startups', Innitius y EpiDisease, con el compromiso de invertir 844.000 euros en los próximos dos años. Además, este programa ha salido ya de una de sus primeras inversiones, realizada en 2013 en el proyecto de Carlos López Otín, la empresa Dreamgenics, habiéndose recuperado la inversión y demostrando así la sostenibilidad del modelo.

En el terreno social, Sáenz de Miera ha destacado el programa Talento Solidario como una referencia en el sector también por su carácter innovador y por su apuesta decidida por la colaboración, gracias a la cual logra llegar un 30% más lejos a través de la colaboración con otras instituciones como Caja Navarra y las fundaciones Tatiana y Mahou San Miguel. Este programa, cuyo principal objetivo es impulsar y dinamizar la profesionalización del sector no lucrativo en España, cuenta con una red formada por 230 organizaciones sociales que innovan, colaboran entre sí y buscan la máxima eficiencia social.

Otra iniciativa en la que la colaboración a través del trabajo en red es también básica es el programa para el Fortalecimiento de la Función Pública en América Latina, un programa que se prepara ya para celebrar su décimo aniversario con un encuentro de becarios en 2019, que ya cuenta con 300 egresados y tiene cinco redes regionales (Brasil, Área Andina, México, Centro América - Caribe y Argentina).

Sobre el programa de Desarrollo Rural en el Valle del Nansa y Peñarrubia, el director general de la Fundación Botín destacó la extensión del programa a Valderredible, 'un importante avance que ha sido posible gracias a la colaboración con el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de este municipio, agradeciéndoles enormemente su apuesta por el programa'. Además, hizo especial hincapié en Nansaemprende, una iniciativa que ejemplifica cómo la Fundación Botín pretende garantizar el desarrollo y la evolución de nuestra sociedad. Según él, 'desde su primera edición en 2011, el programa ha respaldado a cerca de 200 emprendedores y ha contribuido a la puesta en marcha de más de 30 iniciativas empresariales en zonas rurales', consiguiendo generar riqueza en el Valle del Nansa y Peñarrubia, así como en las comarcas aledañas de Saja-Nansa y Liébana. También destacó el trabajo desarrollado a través del Proyecto de Promoción Ganadera, que gracias a la colaboración de los ganaderos y del valle, en 2017 alcanzó su punto culminante con 360.368 kilos de carne comercializada, lo que representa un incremento del 27% y la consolidación de esta iniciativa como líder de producción de carne certificada por la IGP carne de Cantabria.

Para terminar, Sáenz de Miera subrayó el compromiso de la Fundación Botín por seguir mejorando la eficiencia social de sus acciones. 'Queremos continuar mejorando el impacto que logramos con cada euro invertido y para ello tendremos que seguir midiendo nuestros programas y orientándolos según sean los resultados; tendremos que seguir innovando en programas y procesos, así como buscando nuevas fórmulas de colaboración con instituciones privadas, públicas y sociales'. Además, Sáenz de Miera agradeció la confianza y el compromiso de los cientos de personas e instituciones que durante el 2017 han acompañado a la Fundación Botín en 'el intento continuo de seguir explorando modelos innovadores para generar riqueza y desarrollo social'. Para terminar su intervención, el director general quiso puntualizar que 'lo importante empieza ahora: trabajar para que el Centro Botín cumpla su misión', sin dejar -apuntó- 'de impulsar los programas e iniciativas que la Fundación desarrolla en el resto de áreas'.

 

 

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