Fecha: 29-06-2016

La película Salto de Tadeusz Konwicki clausura el ciclo de cine Primera luz: la Nueva ola polaca

El ciclo cinematográfico Primera luz: la nueva ola polaca, 1956 - 1965 llega a su fin con la proyección de Salto, un largometraje de Tadeusz Konwicki, el miércoles 29 de junio, a partir de las 20:00 horas, en el salón de actos de la Fundación Botín en Santander. Al igual que en las citas anteriores habrá entrada libre hasta completar aforo.

Ciclo de cine polaco en la Fundación Botín

La obra más reconocida de Konwicki narra la llegada de un extraño a una ciudad aislada, con muy pocos habitantes. La película empieza con el salto de un hombre de un tren, en lo que es un claro símil con los westerns americanos. En este caso, el hombre llega a un pueblo en la Polonia de los años 60. Los ciudadanos lo reciben y lo tratan como un loco que afirma haberse escondido allí durante la guerra. El comportamiento del protagonista, unas veces amable y otras hostil, desconcierta a los vecinos que parecen no recordar su paso por esta remota localidad. Todas las personas que encuentra parecen estar en un estado de ansiedad agravada por su llegada.

La cinta recoge diversos enfrentamientos intelectuales mezclados con transiciones que contribuyen a generar cierta desorientación entre los espectadores. La mezcla de cortes abruptos con elegantes movimientos de cámara potencia esa sensación de una cinta descrita como kafkiana por su estructura y su montaje.

La película, rodada en 1965, tiene una duración de 104 minutos y es una de las referencias más notables en la filmografía de Tadeusz Konwicki. Este director, que pasa por ser uno de los más grandes novelistas de la posguerra polaca, produjo sus títulos más relevantes cuando ejercía como director del Estudio de Cine de Kadr. Obras como El último día del verano y El día de todos los Santos, filmadas en 1958 y 1961, contribuyeron a que Konwicki fuese considerado como uno de los miembros más destacados de la prestigiosa escuela polaca.

Esta proyección, en versión original con subtítulos en español, pondrá el punto y final al ciclo cinematográfico Primera luz: la nueva ola polaca. Durante los meses de mayo y junio, la Fundación Botín ha proyectado una serie de films cuyo principal objetivo ha sido dar a conocer las obras más relevantes de una generación irrepetible de cineastas polacos. El fallecimiento de Stalin, en 1953, provocó la explosión de un grupo de directores que pretendían mostrar, con la mayor honestidad posible, la situación real de la Polonia de posguerra. Roman Polanski, Aleksander Ford, Andrzej Munk o Jerzy Skolimowski son alguno de los integrantes del movimiento vanguardista conocido como La nueva ola polaca. Una corriente cultural que situó al cine polaco entre los más reconocidos y atrevidos del mundo.

Las películas proyectadas en Santander, seleccionadas por Richard Peña, Director Emérito del New York Film Festival y profesor de Film Studies en la Universidad de Columbia, junto con el Instituto Adam Mickiewicz (Varsovia), han recuperado parte de ese espíritu vanguardista que colocó a Polonia a la altura de a otros movimientos rompedores de la época como los que se produjeron en Brasil, Francia o Japón.

 

 

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