Fecha: 29-10-2014

La realidad cubana desde los años cincuenta a través de un nuevo ciclo de cine

Comienza el jueves 30 de octubre en Santander, con la película "Memorias del subdesarrollo".

El ciclo es una propuesta cine cubano Fundacion Botinde uno de los habituales colaboradores de la institución, el director Emérito del NY Film Festival y Profesor de Estudios Cinematográficos en Columbia University (Nueva York), Richard Peña, a raíz de la muestra Orden aparente (poético-político) del artista cubano Carlos Garaicoa inaugurada en la sala de exposiciones de la Fundación Botín en Santander.

La propuesta de Peña es el ciclo Crónica caribeña, que se desarrollará a lo largo de diez días hasta el martes 2 de diciembre y ofrecerá once proyecciones.

El jueves 30 se ofrecerá "Memorias del subdesarrollo", la primera película cubana con un gran impacto internacional que anunció la llegada de un nuevo cine muy innovador, dirigida por Tomás Gutiérrez Alea en 1968, y el viernes 31, "La vida es silbar", dirigida por Fernando Pérez en 1998. Las películas se proyectarán en el salón de actos de la Fundación Botín en su sede de Pedrueca 1 de Santander a las 20:30 horas y la entrada es libre hasta completar aforo.

Como señala Peña en el programa del ciclo, Cuba solamente estableció su propio cine nacional con el triunfo de las fuerzas lideradas por Fidel Castro en 1958-1959. Añade que uno de los primeros actos del nuevo gobierno revolucionario fue la creación del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), el 24 de marzo de 1959, que sería responsable, de aquí en adelante, de la producción, la distribución y la exhibición. Este especialista precisa que "El ICAIC ha sido siempre una organización liderada y compuesta por artistas; nunca hubo una burocracia de políticos controlando sus decisiones. Guiones, planes y presupuestos para producciones tenían que ser aprobados por comités de artistas, pero, aún así, quedaba bastante espacio para la expresión personal y la crítica social. A los extranjeros les sorprende muchas veces el nivel de crítica política y social que existe en el cine cubano, por eso es importante tener en cuenta que los cubanos a menudo llaman a su revolución "el proceso", dándole el sentido de que es algo en movimiento, algo que se hace, una esperanza".

Con la caída del "Bloque Soviético" la Cuba revolucionaria entró en el momento más trascendente de su historia, lo que se llama el "periodo especial", cuando todos esperaban la caída del régimen. El ICAIC prácticamente no funcionaba. De no haber sido por el apoyo de Televisión Española y algunos otros productores extranjeros, el cine cubano hubiera desaparecido totalmente. Sin embargo, las pocas películas que vieron la luz continuaban haciendo crítica sobre la situación del país. Hoy, con la proliferación de las cámaras digitales y las plataformas múltiples para la divulgación de películas hay mucha producción "no-oficial" en Cuba y varias maneras de ver cine en formatos no controlados por el ICAIC.

La película más antigua del ciclo es "El Mégano", de 1955, la obra más importante del cine pre-revolucionario cubano. La más reciente, de 2013, es "La película de Ana".

Más información en Ciclos.

 

 

Logo de Fundación Botín