Fecha: 25-11-2015

España necesita invertir más y mejor en ciencia

La Fundación Botín ha subrayado públicamente en un acto en su sede de Madrid que la inversión en ciencia tiene valor, afirmación que avala con los logros de su programa de Transferencia Tecnológica.

Con el objetivo de subrayar públicamente que la inversión en ciencia tiene valor, la Fundación Botín ha desarrollado un acto en el que ha presentado los resultados de su programa de Transferencia Tecnológica, contando para ello con el respaldo de más de una veintena de científicos, los mejores de España en el campo de la biomedicina, con los que ha trabajado los últimos 10 años para lograr que su talento y su esfuerzo se conviertan en productos o servicios que mejoren nuestra calidad de vida, así como en empresas e inversión que generen empleo de calidad.

La jornada también ha servido para presentar el libro 28 Historias de Ciencia e Innovación Biomédica en España, una publicación que incluye las biografías en primera persona de los investigadores con los que la Fundación Botín ha colaborado a lo largo de estos años y que contribuyen, de manera decisiva, a cambiar la forma de hacer ciencia en España. 

El evento ha estado presidido por Javier Botín, Presidente de la Fundación Botín, y Carmen Vela, Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, así como ha contado con un espacio de autoanálisis titulado ¿Qué hemos aprendido en estos años? en el que han intervenido Pedro García Barreno, Coordinador del área de Ciencia de la Fundación Botín, José López Barneo, Director del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS) y Laura Lechuga, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Así, en su intervención, Javier Botín ha subrayado la necesidad de que los agentes que forman parte del Sistema de Ciencia e Investigación de España redoblen esfuerzos en trasmitir y demostrar el valor de la ciencia, ya que la sociedad no termina de creerse 'que los recursos dedicados a la ciencia no son un gasto sino una inversión; una inversión productiva e imprescindible'. Además, Botín alabó el magnífico nivel de la Biomedicina en España y aseguró que nuestro país 'está contribuyendo de forma decisiva al avance del conocimiento en este campo', a la vez que señaló la necesidad de mejorar nuestra capacidad de transferencia tecnológica: 'Tenemos que seguir buscando nuevas formas de trasformar el talento en riqueza, y los descubrimientos de nuestros científicos en nuevos productos, servicios y tecnologías… Es nuestra obligación sacar el máximo partido a cada hora de trabajo y a cada euro invertido en ciencia, sea público o privado… Esa será la forma de convencer a la sociedad, no sólo de que la inversión que se está realizando en ciencia merece la pena, sino también que merece la pena invertir mucho más'.

El Presidente de la Fundación Botín también aprovechó este acto para agradecer a los científicos su compromiso con el conocimiento y el desarrollo de España, así como recalcar que 'todo esfuerzo inteligente en ciencia y tecnología es rentable por la repercusión social de sus resultados, porque es un motor de creación de empleo de calidad y de desarrollo sostenible, y porque contribuye al prestigio de España', razón por la cual la Fundación Botín seguirá haciendo su máximo esfuerzo por continuar esta labor, explorando formas nuevas de aprovechar y dar a conocer el valor de la ciencia.

Por su parte, Carmen Vela quiso reconocer el esfuerzo de los científicos, a los que se refirió diciendo que 'todos sois una historia de éxito', e hizo un llamamiento a intensificar la colaboración entre la academia y la empresa, 'unos mundos que hemos tenido muy separados… Tenemos que jugar juntos'. Asimismo, la Secretaria de Estado se unió a las palabras del Presidente de la Fundación Botín al afirmar que 'no somos nada si no somos capaces de transmitir a la sociedad que lo que hacemos es por ellos y, además, genera bienestar' y reconoció los resultados 'engrandecedores' de los científicos congregados.

En el apartado ¿Qué hemos aprendido en estos años?, Pedro García Barreno, Coordinador del área de Ciencia de la Fundación Botín, destacó que a la hora de implementar el programa de Transferencia Tecnológica de la Fundación confirmaron que, aunque España cuenta con científicos de calidad internacionalmente contrasta y, en muchos casos, predispuestos favorablemente al proceso de transferencia de conocimiento, existe un bloqueo estructural por el que esto no terminaba de materializarse. 'Los científicos son creativos y tienen grandes ideas, pero éstas tienden a proyectarse al descubrimiento científico y no a la utilidad del mismo. Aunque esto empieza a cambiar, aún tenemos mucho camino por recorrer y un gran potencial de lanzar productos innovadores de base científico-tecnológica de los que pueda beneficiarse la sociedad'. De cara al futuro, tanto García Barreno como José López Barneo, Director del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS) y Laura Lechuga, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), coincidieron en afirmar que la transferencia de conocimiento es buena para la ciencia, y que su puesta en práctica requiere un aprendizaje continuo, sin fórmulas mágicas ni espacio para la improvisación, siendo necesario un enfoque individualizado que considere las particularidades de cada caso.

La apuesta de la Fundación Botín por la Ciencia

La Fundación Botín lleva más de 10 años apoyando la ciencia, siendo ésta una de sus principales áreas de trabajo. En este ámbito, la Fundación centra su actividad en mejorar la eficiencia de la transferencia de tecnología del laboratorio a la sociedad para generar riqueza económica y social.

Así, a través de su programa de Transferencia de Tecnología lleva más de 10 años trabajando mano a mano con algunos de los mejores científicos en biomedicina de España para ayudarles a hacer ciencia de modo que sea más fácil transferirla a la sociedad. En este tiempo, y con los 28 grupos de investigación con los que la Fundación ha trabajado, se han evaluado 325 nuevas ideas, confirmado 90 invenciones, presentado 48 patentes y firmado 27 acuerdos con empresas. Los efectos del Programa también se han notado en las quince Oficinas de Transferencia de Resultados de la Investigación (OTRIS) con las que la Fundación ha colaborado, ya que dos de ellas han implementado internamente el sistema de detección y evaluación de ideas que la Fundación Botín pone en práctica.

Por su parte, Mind the Gap surgió hace 5 años como evolución natural del programa de transferencia tecnológica. A través de él, y gracias a un innovador modelo de lo que se considera 'impact investment', la Fundación invierte recursos humanos y económicos para convertir en empresas descubrimientos de nuestros científicos. Gracias a esta iniciativa se han creado 4 nuevas empresas -y una más está a punto de lanzarse-, unas compañías que en 2015 facturarán en torno a un millón de euros y que emplean ya a 28 personas. Además, han puesto en el mercado 5 nuevos productos y han atraído 6,3MM€ de inversión privada, teniendo ya, en su conjunto, una valoración de mercado de más de 30MM€.

Según Javier Botín, la Fundación ya está inmersa 'en el lanzamiento de la segunda fase de este proyecto, en la que multiplicaremos la eficiencia de la inversión y podremos lanzar más empresas gracias a la participación de otros inversores'. Asimismo, Botín insistió en que estos resultados no son sólo de la institución que él preside, sino también de los muchos centros de investigación e instituciones públicas y privadas con las que la Fundación ha venido colaborando y 'sobre todo, de los 28 investigadores junto a los que hemos trabajado estos 10 años… Porque este Programa es una prueba de que las soluciones a los retos de la sociedad no vendrán del sector privado, del sector público o del sector social, sino de nuevas e imaginativas fórmulas de colaboración que impliquen a instituciones de los tres sectores'.

 

 

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