Fin de Máster

Recuerdo como si fuera hoy el conjunto de emociones que sentí al recorrer los pasillos del Interfacultativo de la Universidad de Cantabria con el objetivo de afrontar el proceso selectivo que me abriría las puertas a una experiencia inolvidable y gratamente enriquecedora.

Plataforma para la Innovación en Educación de la Fundación Botín
Más felizmente recuerdo el momento en el que fueron publicadas las listas de admitidos y mi nombre figuraba ahí. Lo revisé en varias ocasiones para confirmar mi alegría y satisfacción, ya que mi sorpresa era tal que no acababa de creérmelo. Estaba feliz, esa es la descripción más perfecta de lo que sentí en ese momento, pero a la vez había una incertidumbre y una intriga colosal, porque no sabía lo que me esperaba y realmente deseaba que llegara el momento de empezar.

Y ahí estaba yo, el primer día de clase tratando de absorber todo lo que nos contaba Pablo Fernández Berrocal sobre la inteligencia emocional. Todavía resuena en mi cabeza la pregunta que nos hizo: ¿cómo estás?¿cómo te sientes? . Y es que si te paras a pensar, ¿cuántas veces te escuchas o analizas lo que te pasa? En muchas ocasiones nos dejamos llevar por emociones que no siquiera sabemos que estamos sintiendo, pero, gracias a ese momento, cada día trato de reservar unos minutos para pensar en cómo me siento.

Cada ponente que asiste al máster te aporta una visión particular de su trabajo, y aunque en ocasiones trabajen en la misma área es muy provechoso analizar los matices que cada uno propone. Me encantaría poder citar a todos y cada uno de los ponentes pero implicaría escribir un libro cargado de experiencias.
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Nos han enseñado técnicas y actividades concretas pero, lo que he aprendido por encima de todo, es que no hay nada escrito porque la creatividad no tiene límites. Hemos bailado, cantado, nos hemos expresado y abierto a los demás, pero sobre todo 'hemos sido'. Hemos sido consecuentes de nuestro propio ser y del ser de los demás, de nuestros límites y de la riqueza que supone el superarles, de la importancia de empatizar con las personas y de abrirnos al mundo para que este se abra también a nosotros.

En cuanto a los compañeros he de decir que es muy emocionante observar cómo todos nos movemos en la misma energía y como tratamos de relacionarnos y conocernos más profundamente. Sería estupendo que cada uno lleve su semilla allá donde este y que sigamos en contacto, porque personalmente he conocido a personas maravillosas y he hecho grandes amistades.

Por todo esto, animo a todas aquellas personas que estén interesadas en el Máster de Educación Emocional, Social y de la Creatividad de la Universidad de Cantabria y la Fundación Botín a que no dejen pasar esta gran oportunidad de convertirse en un profesional con una formación tan innovadora como esencial para la vida diaria, que va a tener como principales destinatarios a los menores con los que se intervenga en los diversos contextos educacionales, sociales y culturales.

Isabel González, alumna graduada del Máster en Educación Emocional, Social y de la Creatividad.

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