Implantación de un programa de prevención de la violencia en centros educativos austríacos

El segundo artículo de Martina este mes de febrero. En él nos cuenta qué es "FAUSTLOS".

Distintos estudios transnacionales europeos han puesto de manifiesto que, durante los últimos doce meses, hasta dos de cada tres jóvenes y estudiantes se han visto involucrados de algún modo en actos de violencia o acoso escolar, bien como víctimas, como agresores, o bien presenciando o participando en este tipo de situaciones en su entorno cotidiano. En consecuencia, el Ministerio de Educación federal austríaco ha decidido fundar «Weiße Feder» («Pluma Blanca»), una plataforma de iniciativas, citas sobre la violencia por parte de los «Embajadores de la Paz», actividades, talleres, grupos de trabajo y conferencias educativas. Todo ello con el objetivo de aumentar la concienciación sobre este tema en el contexto educativo.

A tal fin, mi organización, ARGE Erziehungsberatung und Fortbildung GmbH, y el Centro para la Prevención de la Violencia de Heidelberg (HPZ) han formado un equipo de cooperación y actualmente trabajan para implantar en los centros educativos de Austria un programa especial que aborda este asunto. El nombre de dicho programa es «FAUSTLOS» (cuya traducción podría ser «Sin los puños»), y ha sido bien documentado y evaluado por diferentes estudios en los últimos años. Además, cuenta con una extensa implantación en centros alemanes y ha demostrado su alta efectividad. Nuestro trabajo conjunto parte de la base del programa existente, que consiste en un conjunto de herramientas de trabajo docente para su uso en el aula durante el curso académico. A partir de ahí, seguimos desarrollando el programa original con el objetivo de conseguir que el nuevo programa tenga un impacto aún mayor. Puesto que durante el proceso de crecimiento, el niño puede verse protegido, moldeado e influenciado por los principales actores de su comunidad (la comunidad más cercana de compañeros y la comunidad del vecindario), la escuela y la familia, trabajamos para crear materiales y estructuras que permitiesen a la familia involucrarse directamente en los diferentes pasos del programa, a fin de obtener un enfoque más profundo y sincronizado sobre la prevención de la violencia y el acoso escolar. Con ello, también se posibilita y fomenta que las familias de niños con entornos sociales problemáticos asuman procesos de reflexión, aumentando la concienciación de los respectivos educadores sobre el efecto dañino de la violencia y tendiéndoles una «mano amiga» para iniciar el cambio. Mi institución también cuenta con una red de educadores sociales acreditados en toda Austria, por lo que podemos además ofrecer asistencia a quienes lo necesiten. Aunque en nuestras anteriores reuniones de equipo se debatió la idea de reforzar la relación padres-escuela con el objetivo común del desarrollo del niño, el trabajo de la Fundación Botín y la evaluación del programa VyVE —que la Fundación Botín ha implantado en varios centros involucrando conjuntamente a padres, comunidad y centros educativos— ha sido una fuente de inspiración para seguir adelante con el desarrollo de materiales para las familias. De este modo, las familias podrán implicarse y convertirse en miembros activos del programa de prevención de la violencia y el acoso, contribuyendo así en gran medida a reforzar el enfoque que queremos implantar. Estoy segura de ello.

La fuerza y eficacia del programa «Faustlos» se basa en que sus pasos prácticos no abordan el comportamiento, sino que más bien implican creatividad y educación emocional y social. En general, el programa no está enfocado a un nivel cognitivo ni intenta conseguir entender el tema del acoso escolar o la violencia, sino que insta al niño, por medio de diferentes entornos o materiales preparados, a trabajar en el nivel de las experiencias emocionales y la expresión creativa. Gracias a este enfoque, que aborda los niveles más básicos de valores y actitudes, es posible lograr un impacto mucho mayor.

La aplicación práctica del programa incluye formación al personal docente del centro en un taller inicial de dos días de duración. Durante este taller, tendrán ocasión de familiarizarse con los juegos, ejercicios, el acceso a los procesos previstos, etc., así como de trabajar con los materiales. Además se fomenta un aspecto importante: la autorreflexión entre los profesores en lo que respecta al acoso escolar y la violencia.

Un grupo de representantes de padres de cada clase recibirá, al mismo tiempo, un cursillo similar que los preparará para presentar los diferentes materiales, procesos y pasos  al resto de padres/abuelos de la clase durante todo el ciclo del programa. Durante el curso académico, las familias de las clases participantes recibirán información sobre los temas tratados en clase en cada una de las diferentes etapas y temas del programa. También recibirán ideas y propuestas de actividades que pueden llevar a cabo en familia, de forma paralela a las actividades escolares. Se invitará a los familiares al centro educativo en varias ocasiones para que vean los artilugios creados por los niños, para que asistan a charlas y contemplen exposiciones sobre las reflexiones de los niños en relación a los distintos temas. Además de las actividades de clase, que se realizarán conjuntamente entre el centro y la familia, se celebrará una «Fiesta de la Paz» al final del curso escolar, a la que estarán invitados todos los miembros de la comunidad. Habrá una sesión didáctica y se compartirán todas las experiencias en una atmósfera festiva y relajada. El objetivo es que todas las clases de cada centro participen en este proceso de transformación cultural, para conseguir implantar un comportamiento de respeto como parte normal de la vida escolar. Estos centros educativos recibirán una placa, el «Emblema Faustlos», que demostrará al público que los miembros de esa comunidad escolar, profesores, alumnos, sus familias y los respectivos patrocinadores, como representantes de la comunidad en general, están comprometidos con un enfoque de no violencia en sus relaciones con los demás.

Logo de Fundación Botín