¿Una clase "rompedora"?

Anne Bamford es nuestra invitada en el mes de julio con dos nuevos artículos. Ahí va el primero con algunas consideraciones sobre la clase disruptiva.

Los profesores, por lo general, buscamos una clase poco "rompedora", en la que no haya interrupciones. Cuando vemos desde nuestra mesa a los alumnos sentados en silencio y haciendo ejercicios de su libro de texto, nos apoyamos en el respaldo de la silla y pensamos: "La docencia es lo mío". Sin embargo, durante un estudio que he llevado a cabo acerca del uso de la tecnología 3D en las aulas, ha quedado demostrado que en las "clases bajo control" de ocho países europeos (en las que no disponían de esta innovadora tecnología y aplicaban un tipo de enseñanza "tradicional"), desde la fase previa al estudio hasta la fase posterior al mismo, el 53% de los alumnos no habían aprendido nada. En resumidas cuentas: la docencia "tradicional" había fracasado a la hora de enseñar a más de la mitad de los alumnos. Y esto no se debía a que los maestros no estuvieran capacitados o a que las clases estuvieran llenas de alumnos torpes. Más bien al contrario: los profesores eran buenos docentes que se brindaron a participar en este estudio y las aulas eran más de 35 clases típicas idénticas a las que podemos encontrar por toda Europa. 

Así pues, ¿por qué sostengo que quizás lo que necesitamos sea una clase "rompedora" (un lugar en el que hacemos las cosas de modo distinto)? El Diccionario de la Real Academia Española define el término "rompedor, ra" como algo muy avanzado e innovador. Si adoptamos esta definición, ¿hasta qué punto es o no eficaz una clase llena de alumnos sentados en silencio haciendo ejercicios del libro de texto?

Quizás las siguientes cuestiones constituyan un punto de partida útil para las reuniones del personal docente, puedan sumarse a algún blog, o servir para dar rienda suelta a nuestras propias reflexiones sobre lo que podría ser un aula "rompedora":

-¿Qué lugar ocupa la escuela en la sociedad de la información? 

-¿Y si el papel del profesor consiste en realidad en preguntar, más que en responder?

-¿Cómo se podría conseguir que las escuelas fueran lugares en los que se combinaran educación, trabajo y juego?

Si dejamos a un lado la tecnología, vemos que si acudiéramos a una clase de hace 30 años, tendría un aspecto muy similar a las de hoy en día. Es necesario que nos sentemos a hablar para pensar en cómo tienen que ser las clases del futuro. ¿Qué tendencias sociales podrían afectar al modo de impartir las clases en el futuro? ¿Cómo evaluaremos la utilidad del tiempo de un alumno en la escuela? ¿Quiénes gestionarán las escuelas del futuro? ¿Cómo podemos fomentar ideas innovadoras y cambios positivos en el sector educativo?

He aquí unos cuantos enlaces que pueden resultar interesantes a este respecto:

Acerca de investigaciones sobre el aprendizaje a través de tecnología 3D en las escuelas:

https://dlp.com/projector/dlp-innovations/3d-projectors/3D-classroom-research.aspx

Acerca de innovaciones en el diseño escolar:

https://www.flywheel.org.uk/2010/06/5-innovations-in-school-design/

Un artículo interesante donde se demuestra que el entorno físico sí influye en la creatividad:

https://www.nytimes.com/2012/02/26/opinion/sunday/when-truisms-are-true.html?_r=1&hp

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