Proyecto de Fundación FADE

FUNDACIÓN FADE:

Sector de actividad de la entidad: Asistencial / Colectivos en riesgo de exclusión o vulnerabilidad.Logotipo Fundación FADE

Provincia: Murcia.

Número de trabajadores: 8

Análisis de la entidad: FADE es una entidad que se dedica a promover el voluntariado activo. Fundada en 2004, tiene 8 empleados y sede en Murcia. El voluntariado es el eje central de FADE. En 2015 han tenido una red de 362 voluntarios y 32 entidades  atendiendo a más de 3.000 personas.

PROYECTO DE ÁREA ESTRATÉGICA:

Área Estratégica que quieren mejorar o desarrollar: Formación del voluntariado.

Descripción del problema-solución:

Descripción del área: El voluntariado es un eje central en FADE, ya que su misión es la de promover una ciudadanía implicada en la resolución de los problemas de nuestro entorno, mediante la creación y consolidación de una red de apoyo a las personas en situación de vulnerabilidad. Concretamente, en el año en curso han desarrollado su actividad en 17 servicios, atendidos por distintos grupos de voluntarios que dedican 2 horas semanales de atención, y coordinados por los responsables de proyectos locales.

Estos servicios de voluntariado se agrupan en tres líneas de actuación:

1. Voluntariado sociosanitario con personas mayores, enfermas y/o dependientes. Este área actualmente cuenta con 167 voluntarios:

  • Murcia - Hospital Universitario Morales Meseguer (5 días a la semana): 48 voluntarios y una media de 105 beneficiarios mensuales.
  • Molina de Segura - Hospital de Molina (3 días a la semana): 14 voluntarios y una media de 23 beneficiarios mensuales.
  • Cartagena - Hospital Universitario Santa Lucía (3 días a la semana): 20 voluntarios y una media de 20 beneficiarios mensuales.
  • Murcia - Hospital Psiquiátrico Román Alberca (5 días a la semana): 14 voluntarios y una media de 12 beneficiarios mensuales.
  • Murcia - Residencia de Mayores Hermanitas de los Pobres (2 días a la semana): 3 voluntarios que atienden rotativamente a los 71 residentes beneficiarios.
  • Murcia - Residencia de Mayores San Basilio (5 días a la semana): 23 voluntarios que atienden rotativamente a los 180 residentes beneficiarios.
  • Murcia - Centro de día Siervas de Jesús (2 días a la semana): 11 que atienden rotativamente a los 36 residentes beneficiario.
  • San Pedro del Pinatar - Residencia de Mayores Villademar (2 días a la semana) 1 voluntario que atiende rotativamente a los 180 residentes beneficiarios.
  • Murcia - Acompañamiento domiciliario - En función de la demanda 14 voluntarios y una media de 7 beneficiarios mensuales.
  • Cartagena - Acompañamiento domiciliario - En función de la demanda: 2 voluntarios y una media de 2 beneficiarios mensuales.
  • Murcia - Servicio de Cuidados paliativos - En función de la demanda: 17 voluntarios y una media de 13 beneficiarios mensuales.

2. Voluntariado sociosanitario con menores (146 voluntarios actualmente):

  • Murcia - Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca (5 días a la semana): 80 voluntarios y una media de 200 beneficiarios mensuales.
  • Cartagena - Hospital Santa Lucía (6 días a la semana): 66 voluntarios y una media de 70 beneficiarios mensuales.

3. Voluntariado socioeducativo con menores (41 voluntarios actualmente):

  • Murcia - Colegio Público San Andrés (2 días a la semana): 14 voluntarios y una media de 22 beneficiarios mensuales.
  • Murcia - IES Miguel de Cervantes (2 días a la semana): 10 voluntarios y una media de 23 beneficiarios mensuales.
  • Murcia - Centro Municipal García Alix (1 día a la semana): 12 voluntarios y una media de 26 beneficiarios mensuales.
  • Albacete - Colegio Diocesano de Albacete (1 día a la semana): 5 voluntarios y una media de 20 beneficiarios mensuales.

La atención de estos 17 servicios o intervenciones conlleva un continuo trabajo en red con todas las entidades públicas y privadas implicadas, que son los socios clave de su misión fundacional.

Cada voluntario se compromete a dedicar dos horas a la semana a la atención del servicio que elige. Previamente a su incorporación, las personas interesadas en hacer voluntariado asisten a una sesión informativa, que tiene como finalidad explicarles en qué consiste el voluntariado, derechos y deberes, características, etc. Desarrollan una media de 3 sesiones informativas al mes, impartidas por profesionales de la Fundación y desarrolladas en un espacio público solicitado para tal fin (con el fin de facilitar la asistencia de las personas interesadas).

Una vez formalizado su compromiso, ofrecen a los voluntarios una programación anual de sesiones mensuales presenciales, de una hora y media de duración, impartidas por profesionales afines a las áreas de voluntariado y con el apoyo de un aula virtual, a la que subimos los materiales de estudio.

Concretamente, en 2015 han impartido un total de 70 sesiones de formación (40 sesiones informativas y 30 sesiones de formación específica), dirigidas al voluntario, pero abiertas al público en general y en las que han participado un total de 1.187 personas (502 y 685 asistentes a las sesiones iniciales y específicas, respectivamente). Además, han ofrecido documentación complementaria a través de su aula virtual, que en 2015 se ha actualizado con 25 nuevos documentos.

El voluntario/a recibe comunicación de cada jornada de formación que se celebra a través de la entidad, así como a través del coordinador de su servicio, vía correo electrónico o teléfono.

De cara a la coordinación y formación del Voluntariado, la Fundación FADE tiene diseñado un Plan de Formación del Voluntario, que recoge, aplica y respeta la normativa vigente en materia de voluntariado, concretamente la nueva Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado. Partiendo de estas directrices, el Plan de formación recoge y desarrolla un detallado itinerario de acompañamiento al voluntario (proceso de acogida, plan de formación inicial y específica, fidelización y seguimiento continuo, desvinculación). En este sentido, es clave en este itinerario la figura del coordinador de voluntariado, como nexo entre FADE y los diversos grupos de voluntarios generados por servicio y días. Junto a este seguimiento personalizado del coordinador, ofrecen al voluntario un programa de formación. Consideran que el aprendizaje y la mejora continua tiene repercusión directa en los beneficiarios atendidos y en su propio crecimiento personal.

Actualmente entregan un certificado de participación en estas formaciones, a demanda de los interesados, así como un certificado con el dato cuantitativo de las horas de voluntariado realizadas y una breve descripción del programa en el que el voluntario ha colaborado.

Su trabajo en el área del voluntariado desde su nacimiento, ha consolidado a la Fundación FADE como un referente en el ámbito del voluntariado regional. De hecho, en 2012 la entidad fue galardonada por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia con el premio 'Salutis Gratia' al voluntariado sanitario en reconocimiento a su labor altruista a favor de los colectivos más necesitados, en concreto por su labor voluntaria con menores hospitalizados, enfermos en cuidados paliativos, mayores hospitalizados, etc.; y en 2015 su servicio de voluntariado en el Hospital General Universitario Morales Meseguer ha servido de base y modelo para la elaboración, por parte del Servicio Murciano de Salud, del 'Protocolo de actuación del voluntariado socio-sanitario en el ámbito hospitalario'.

Sin embargo, partiendo de la experiencia en el sector, detectan un problema de fondo que aminora y frena el alcance que el voluntariado -y toda la labor que conlleva- podría tener en la sociedad: se trata del desconocimiento que el voluntario y la sociedad tienen del impacto que la acción voluntaria genera en la sociedad. Las consecuencias de este problema se hacen notar por tanto en su trabajo:

  • En primer lugar, encuentran como obstáculo la falta de constancia del voluntario, con repercusión en la calidad de la atención prestada a los beneficiarios. En este sentido, consideran que uno de los principales hándicaps de las entidades del Tercer Sector es conseguir la constancia del voluntario. Es habitual que no respete esta responsabilidad, priorizando otras opciones personales.
  • Junto a ello, detectan que su actual planteamiento de la formación -sesiones presenciales con apoyo de material subido a un aula estática digital- no da respuesta a las necesidades de cada servicio que atienden y de cada voluntario, por la dificultad de asistir a las sesiones presenciales que la dinámica de la vida diaria impone a sus voluntarios. Esto merma la preparación que debe tener para afrontar su labor.
  • A esto se une la falta de reconocimiento social de la labor del voluntario y la ausencia de un trabajo colaborativo entre sector público y privado para el reconocimiento e implicación en la acción voluntaria, lo que repercute volviendo al principio de problema- en la falta de motivación y constancia del voluntario.

Ante esta situación creen que la solución se encuentra en un cambio de enfoque en la formación que ofrecen al voluntario. Por eso proponen cambiar su estrategia en el área de formación. De esta forma podrán motivar y fidelizar al voluntario comprometido con su misión: conseguirán que el voluntario, desde el minuto uno que pisa su entidad, descubra que el voluntariado es un reto que -asumido con todas sus consecuencias- es una fuente de valor para él y para la sociedad; y que el voluntario constante, que responde a la oportunidad por él elegida de ayudar a los demás, consigue un triple objetivo: una mejora en los beneficiarios, una mejora en el entorno en el que desarrolla su acción y una mejora en ellos mismos, ya que están poniendo en juego y adquiriendo una serie de competencias y habilidades que, puestas al servicio de la Comunidad, están aportando valor social y generando una riqueza inestimable y que sin duda repercutirán en el entorno laboral, familiar y social de su propia vida.

Así, con este cambio le podrán transmitir al voluntario su experiencia: que una persona que hace voluntariado con constancia adquiere y desarrolla en alto grado las competencias asociadas a la inteligencia emocional, especialmente las relacionadas con la conciencia social, la gestión de las relaciones y el trabajo en equipo. El voluntariado es así un aprendizaje personal, social y emocional, generador de liderazgo y de crecimiento personal. Fomentando el voluntariado FADE está impulsando el desarrollo social, ya que ser voluntario es la expresión social de una actitud personal de solidaridad.

En concreto, para el proyecto de formación del voluntariado 'Generando valor social' han seleccionado de diez competencias:

  • 1. Análisis y solución de problemas
  • 2. Iniciativa y autonomía
  • 3. Flexibilidad e innovación
  • 4. Capacidad para liderar iniciativas
  • 5. Organización y planificación
  • 6. Comunicación interpersonal
  • 7. Trabajo en equipo
  • 8. Responsabilidad y compromiso
  • 9. Asertividad
  • 10. Empatía

Quieren dar un nuevo enfoque a la formación que imparten, ofreciéndoles una formación que tenga las siguientes características:

  • Formación personalizada en las competencias, de tal forma que el voluntario conozca el alcance de su compromiso, como un reto de adquirir y mejorar las competencias que le convierten en un verdadero agente de cambio.
  • Formación adecuada a sus circunstancias de tiempo y servicio escogido con el diseño de una programación e-learning.
  • Formación reconocida mediante un sistema riguroso de certificación de la adquisición de dichas competencias.
  • Formación que potenciará la transformación de los voluntarios en líderes, rasgo clave del emprendimiento social.
  • Formación de calidad avalada por la experiencia del sector y atractiva para generar alianzas mutuas desde el ámbito de la RSC.

Formación que directamente repercutirá en la atención que prestan al beneficiario y que además dará al voluntariado -sin que sea su fin- un peso importante en la potencialidad de la empleabilidad y de su promoción profesional, como activo a poner en valor a nivel social.

El proyecto está orientado a mejorar el nivel de formación del voluntariado a través del análisis y formación de las competencias seleccionadas (según modelo de 10 competencias a desarrollar), así como en otras materias afines al servicio que desarrolla. Todo ello mediante el seguimiento personal y la formación individualizada, presencial y on-line.

Objetivos:

O1. Elevar el nivel de compromiso del voluntario, fidelizando su participación social, al crear un vínculo mutuo de confianza y compromiso en la misión, enfocada al beneficiario.

Con este objetivo subsanan el problema que la falta de constancia del voluntario puede producir en su entidad, al repercutir de modo directo en la calidad del servicio prestado a los beneficiarios.
Una vez que el voluntario decide formar parte de su entidad, le explican con detalle el alcance de su compromiso, como un reto de adquirir y mejorar las competencias que le convierten en un verdadero agente de cambio; y le proponen optar al certificado de las competencias que desarrolla/adquiere en su servicio de voluntariado. Con este compromiso se inicia el proceso de su formación personalizada, motivando su permanencia en la entidad y con clara repercusión en la atención del beneficiario.

O2. Personalizar la formación ofrecida al voluntario para la adecuada atención de su servicio.
De este modo, pretenden abordar la dificultad de dar respuesta -en la formación- a las necesidades de cada voluntario en su servicio.

Esto lo harán a través de un estudio previo de las incidencias críticas por servicio y de la autoevaluación de las competencias que tiene o debe desarrollar cada voluntario para mejorar su actividad.
Se trata de un trabajo conjunto entre el equipo de FADE, el profesional de formación y coaching, los voluntarios coordinadores, los propios voluntarios participantes y las entidades colaboradoras en las que desarrollan su voluntariado (trabajadores sociales o personal responsable en centros de día, hospitales, etc., ya enumerados en el apartado de Descripción de Área). Con la colaboración del profesional de formación y coaching, el responsable del proyecto orientará a cada voluntario en su plan de formación, señalándole:

  • Las habilidades que debe mejorar para el correcto desempeño de su voluntariado.
  • Las sesiones presenciales a las que debe acudir para mejorar su desempeño.
  • Temario y ejercicios que la plataforma virtual ofrece para la mejora de competencias y conocimientos.

El proceso de formación personalizada culmina con la certificación de las competencias adquiridas como instrumento de visibilidad cualitativa y cuantitativa del aporte social del voluntariado.

O3. Facilitar formación semipresencial (a través de un entorno virtual de aprendizaje).
Con este objetivo superan la dificultad que tienen sus voluntarios de asistir a todas las sesiones de formación presencial programadas por FADE, ofreciendo un cambio de enfoque en la formación que ofrecen al voluntario e incorporando al plan de formación una plataforma virtual de aprendizaje.

En este sentido, están programando un temario anual de sesiones presenciales de formación por la riqueza que supone como punto de encuentro entre los voluntarios y espacio de compartir vivencias y experiencias entre ellos. Sin embargo, este sistema de formación del voluntariado de la entidad tiene ciertas carencias por:

  • La heterogeneidad de los servicios de voluntariado (17 en total), con la consiguiente dificultad de preparar una oferta de formación presencial acorde a las necesidades e inquietudes de todos los voluntarios.
  • Distintos niveles formativos de los voluntarios participantes, lo que imposibilita una oferta formativa personalizada, acorde al nivel cultural de cada voluntario.
  • Diferente grado de desarrollo de las competencias en cada voluntario.

La plataforma virtual soluciona estas dificultades. Con ella ofrecen una formación a la carta, aprovechando las posibilidades que la nueva era digital ofrece para la formación del voluntario. Su diseño y desarrollo supone el trabajo coordinado de todos los profesionales implicados: informático programador, profesional de formación y coaching y el equipo de la Fundación.

O4. Poner en valor la contribución personal que el voluntario ofrece a la sociedad.

La falta de reconocimiento social de la labor del voluntario repercute en la constancia del voluntario en su labor y, por tanto, en la atención de los colectivos en situación de vulnerabilidad. Por ello, con este objetivo se proponen motivar al voluntario en el reto que supone su propia formación y haciendo visible cuantitativa y cualitativamente a la sociedad su contribución a través de la certificación.

O5. Consolidación de una red de sinergias entre el sector público, privado y Tercer Sector para difundir una cultura colaborativa de servicio mutuo en el marco de la Responsabilidad Social Corporativa. Este cambio estratégico en el área de formación incluye la consolidación de su trabajo en red con las entidades clave de su trabajo:

  • Entidades con las que tenemos convenio de colaboración para desarrollar el servicio de voluntariado.
  • Pequeñas y grandes entidades del Tercer Sector regional con las que colaboran: Cáritas, Jesús Abandonado, Plataforma del Voluntariado de la Región de Murcia, etc.
  • Universidades (Universidad de Murcia, UPCT y UCAM).
  • Agrupaciones profesionales y empresas con reconocida solvencia y prestigio en el ámbito de los recursos humanos y de la RSC a nivel regional.
  • Administración pública relacionada con nuestro trabajo: Servicio Murciano de Salud, Instituto Murciano de Acción Social y Servicio Regional de Empleo (SEF), principalmente.

Por lo que el proyecto incluye el trabajo colaborativo con estas entidades, lo que supone:

  • La colaboración de estos profesionales en el desarrollo de los materiales formativos relacionados con las competencias/skills más demandas en los equipos de trabajo (incidencia directa en la empleabilidad).
  • El fomento del voluntariado corporativo en el seno de sus entidades.
  • La supervisión de nuestro sistema de certificación de competencias.
  • Y el aval de su sello en el certificado expedido.

Este trabajo será realizado directamente por el Patronato y Gerencia, con la colaboración directa del profesional de formación y coaching, de cara a hacer atractiva a estas entidades la riqueza generada por los voluntarios en los equipos de trabajo y, por extensión, en toda la sociedad.

Impacto social que se quiere lograr:

  • Se mejora la atención a los beneficiarios por la selección que este compromiso supone de las personas candidatas a realizar voluntariado, ofreciéndoles un plus de humanidad, aliviando la situación vital que atraviesan. Todo ello colaborando, sin sustituir, a los profesionales sanitarios o educadores.
  • Se supera la concepción tradicional de medición cuantitativa, elevando el nivel formativo, con una aplicación innovadora de la nueva Ley 45/2015, que señala la obligación de las organizaciones de proporcionar a sus voluntarios la formación necesaria para el adecuado desarrollo de sus funciones (art. 14.f) y que en su artículo 10.i establece el derecho del voluntario de 'obtener el reconocimiento de la entidad de voluntariado, por el valor social de su contribución, y por las competencias, aptitudes y destrezas adquiridas como consecuencia del ejercicio de su labor de voluntariado'.
  • Se desarrolla una nueva visión de la formación del voluntariado, aprovechando las fortalezas y atractivo de las nuevas herramientas digitales, con el efecto multiplicador que esta tecnología conlleva. Este cambio se lleva a cabo desarrollando un 'entorno virtual de aprendizaje' que nos permite generar una oferta formativa individualizada para cada voluntario, de forma que cada uno pueda mejorar en las competencias en las
    que es más deficitario. Al finalizar esta trayectoria formativa, junto con el desarrollo de su labor solidaria podremos certificar las competencias del voluntario, con el aval de las entidades colaboradoras expertas en gestión de RRHH, incluyendo el propio Servicio Regional de Empleo y Formación de la Región de Murcia (SEF).
  • Se destaca una nueva generación de líderes, mejorando las competencias clave en los equipos de trabajo y potenciando el voluntariado como base del auténtico emprendimiento social.
  • Se impulsa la participación institucional y empresarial, prestigiando la certificación de competencias de los voluntarios, desde su experiencia profesional. De forma transversal, se prestigia el trabajo de la Fundación FADE, aumentando las expectativas de apoyo de donantes y financiadores.

Actividades/tareas clave que van a realizar:

FASE DE PREPARACIÓN:

1. Creación de la estructura del Entorno Virtual de Aprendizaje VLE (Virtual Learning Environment) a través de la creación e implementación de una plataforma Moodle. La plataforma a desarrollar debe contar con la estructura necesaria para albergar dos bloques temáticos:

  • Primer bloque: 10 módulos de desarrollo de las competencias (Análisis y solución de problemas, Iniciativa y autonomía, Flexibilidad e innovación, Capacidad para liderar iniciativas, Organización y planificación, Comunicación interpersonal, Trabajo en equipo, Responsabilidad y compromiso, Asertividad, Empatía).
  • Segundo bloque: 4 módulos de formación vinculados a las áreas de voluntariado que tenemos (Deberes y Derechos del voluntario. Legislación vigente en el Tercer Sector; voluntariado sociosanitario con mayores; voluntariado sociosanitario con menores; y socioeducativo con menores).

Apuestan por Moodle al tratarse de un software diseñado para la creación de cursos en línea de alta calidad, ofreciendo a los usuarios una experiencia de aprendizaje enriquecedora. Se trata de un software de Código Abierto, lo que garantiza un sistema permanentemente activo, seguro y en constante evolución.

2. Formación en Entorno Virtual de Aprendizaje a equipo FADE. Con el fin de dinamizar el funcionamiento de la plataforma con los voluntarios, consideran actividad clave un curso de formación en Entorno Virtual de Aprendizaje a los responsables del equipo FADE a cargo del informático-programador contratado.

3. Formación en Entorno Virtual de Aprendizaje a voluntarios coordinadores. Igualmente, ven importante trasladar el funcionamiento de la plataforma virtual a los voluntarios coordinadores como enlace directo con los voluntarios participantes en el proyecto. Formación a cargo del informático-programador contratado.

4. Preparación y publicación de los contenidos formativos en la plataforma e-learning. En esta actividad, se preparará con el experto en formación y coaching el contenido de la plataforma Moodle en coordinación con la estructura descrita en la actividad número 1.

Se establecerá la estructura didáctica para los contenidos elaborados, con la metodología y los recursos formativos y didácticos adecuados a cada tema. Todo ello, sin perder de vista las características del grupo destinatario de los módulos. Esta actividad es paralela a la actividad 1, ya que deben realizarse simultáneamente.

5. Realización del informe de incidencias críticas en relación al servicio de voluntariado con entidades colaboradoras y voluntarios.

Selección de los 15/20 voluntarios más eficaces y comprometidos y, mediante metodología de entrevista de análisis de incidentes críticos (IC), hallar los indicadores conductuales de las 10 competencias para su seguimiento y valoración en los voluntarios participantes en el proyecto.

Igualmente, esta actividad incluye una entrevista con los responsables de las entidades en los que desarrollamos nuestro servicio de voluntariado con el fin de analizar las incidencias críticas que consideran relevantes para mejorar en su servicio.

6. Formación en competencias y entrevistas de incidentes críticos a equipo FADE. En esta actividad se entrena al equipo de la Fundación (responsables de proyectos) en la metodología de seguimiento mediante entrevista de incidentes críticos (IC) con el fin de que puedan realizar el seguimiento y evaluación del desarrollo de las competencias en los voluntarios participantes en el proyecto.

7. Programación y gestión de las sesiones presenciales de formación al voluntariado. Programación de las sesiones de formación presencial, en dos líneas:

  • Formación presencial en competencias: programación de 10 sesiones de formación (distribuidas a lo largo de todo el año), dirigidas a tutores y voluntarios e impartidas por el profesional seleccionado.
  • Formación en las áreas clave para atender correctamente al beneficiario en nuestras diversas líneas de actuación (por ejemplo: el ciclo del paciente terminal; manualidades con material reciclado; etc.).

8. Realización de autoevaluación inicial por parte de cada voluntario. Esta actividad consiste en la realización de un cuestionario de autoevaluación de competencias por parte de todos los voluntarios que deseen participar en el proyecto.
Se trata de un cuestionario que pretender ayudarles a reflexionar sobre sus competencias, de forma que sepan identificar en que competencias están más fuertes y cuáles podrían desarrollar en su actividad como voluntario. Se realiza en torno a la reflexión de afirmaciones o frases, vinculadas a cada una de las diez competencias establecidas, que el voluntario debe puntuar del 1 al 5.

9. Entrevista personalizada de fijación de objetivos con cada voluntario por responsables de FADE.
Esta actividad consiste en una entrevista entre el voluntario y su responsable de proyecto (personal FADE), en base a las conclusiones extraídas del cuestionario de autoevaluación, unos objetivos de desarrollo de competencias a alcanzar durante el próximo curso en el voluntariado.

El objetivo de esta entrevista es establecer tres competencias en las que se quiera mejorar, según los resultados de la autoevaluación. Para garantizar la implicación del voluntario, es importante que este ejercicio se realice de forma conjunta y consensuada entre voluntario y responsable de FADE.

La entrevista de fijación de objetivos consta de tres partes:

  • a) Preparación de la entrevista: Estudio de la ficha del voluntario y los resultados de su autoevaluación por parte del responsable del servicio y el coordinador/tutor. Preparación conjunta de la entrevista.
    Contacto con el voluntario para citarle para la entrevista. El lugar y tiempo serán clave para aprovechar al máximo la entrevista.
    Estudio de todas las competencias para poder ofrecer una explicación adecuada al voluntario.
  • b) Desarrollo de la entrevista por parte del responsable de proyecto: Revisión de la autoevaluación con el voluntario, punto por punto. Elección conjunta de las tres competencias a mejorar, que serán las que peor calificación hayan tenido en la autoevaluación. Definición de acciones concretas que puedan ayudar a mejorar al voluntario en la mejora de las competencias.
  • c) Informe de la reunión: Informe con los detalles de la entrevista, competencias elegidas, comentarios del voluntario, acciones fijadas para ayudar a mejorar o cualquier cosa que pueda aportar. Información útil.

FASE DE SEGUIMIENTO:

10. Mantenimiento y actualización de la plataforma. El informático-programador se encargará del adecuado mantenimiento de la plataforma, así como de incorporar las actualizaciones o mejoras oportunas, fruto del trabajo y de la experiencia acumulada.

11. Reuniones de seguimiento con voluntarios y coordinadores con responsable de FADE sobre el plan de formación individualizado. Seguimiento con cada voluntario del plan previsto. El responsable del servicio realizará un seguimiento continuado, mediante reuniones presenciales y contacto continuado con los coordinadores, para conocer la evolución de competencias de cada voluntario, incidencias del proyecto, utilización del aula virtual, dificultades, retos, asistencia a la formación presencial, etc.

FASE DE VERIFICACIÓN DEL CICLO:

12. Realización de autoevaluación final por parte de cada voluntario. Esta actividad da continuidad a la actividad nº 8, como análisis comparativo entre los resultados mostrados en la primera autoevaluación y ésta última, en la que se evidencia el avance y mejora de la formación en competencias que el voluntario ha adquirido en el ciclo formativo.
Este material será determinante para la validez del certificado que expedirá la Fundación, ya que sólo se emitirá certificado a aquellas evaluaciones que superen el 4 sobre 5.

13. Entrevista personalizada de alcance de objetivos con cada voluntario por responsables de FADE
Reunión tutor/voluntario de feedback de la valoración de evaluadas. Reunión individualizada y presencial. El objetivo de la reunión de feedback es mantener una conversación distendida con el voluntario en la que comentar el resultado de la evaluación de sus competencias, confirmarle que competencias se le van a certificar y comentar con él qué competencias tiene que seguir trabajando. Tono positivo y motivante, enfatizando los logros conseguidos. La reunión consta de tres partes:

a) Preparación de la reunión:

  • Información de la reunión de objetivos: revisión de lo acordado en la reunión de objetivos, ¿se han realizado las acciones acordadas? ¿el voluntario ha desarrollado las competencias que se eligieron?
  • Información sobre la evaluación de competencias: revisión del cuestionario de evaluación. Las competencias valoradas entre 4 y 5 serán las que se certificarán. Reforzar las acciones que hace el voluntario que muestran esas competencias, felicitarle y valorar el trabajo realizado por el voluntario durante el curso. Informarle sobre las competencias con puntuaciones más bajas y animar al voluntario a seguir trabajando para desarrollarlas.

b) Desarrollo de la reunión:

  • Introducción de la reunión, comentando el objetivo de comunicar las competencias que se van a certificar.
  • Reforzar y agradecer: felicitar, agradecer, valorar al voluntario lo logrado y el esfuerzo realizado durante el desempeño de las actividades de voluntariado del curso.
  • Animar a mejorar: comentar con el voluntario los puntos de mejora, dejando que él pueda expresar las dificultades que ha encontrado, las cosas que le han ayudado; que pueda comentar su experiencia y cómo ha visto que desempeñaba las competencias que se le han evaluado.

c) Informe cierre de reunión. Informe sobre la realización de la entrevista de feedback, indicando que el voluntario conoce las competencias que se le van a certificar.  Incluir toda la información relevante, los comentarios realizados por el voluntario sobre sus dificultades, aspectos a mejorar, disconformidad en algún punto o cualquier otro aspecto que se considera relevante.

14. Certificación al voluntario de haber adquirido o desarrollado las competencias asociadas al voluntariado, con el soporte institucional y empresarial comprometido con el proyecto.

Certificación, por parte de FADE, de las competencias desarrolladas. Expedición de un certificado a cada voluntario participante en el proyecto y entrega de los mismos en un acto público de reconocimiento. Certificación avalada por entidades de prestigio y solvencia en el sector. Efecto multiplicador, con la visibilidad oportuna en medios de comunicación y redes sociales.

Forma de implementación:  La implementación del proyecto se realiza con una coordinación horizontal de todos los agentes implicados: Patronato, Gerencia, responsables de Proyectos Locales, responsable de Comunicación, voluntarios coordinadores de los 17 servicios, voluntarios participantes en el proyecto, profesional informático, profesional de formación y coaching, entidades colaboradoras en las que realizamos nuestros servicios de voluntariado y entidades que de forma institucional apoyan el proyecto (Tercer Sector, sector privado y sector público).

La puesta en marcha del proyecto se compartirá con cada uno de ellos con el fin de que conozcan el calendario y fases de ejecución, así como las competencias de cada una de las partes implicadas. La comunicación con cada uno de los actores implicados será presencial y virtual.

La implementación del proyecto se apoya, pues, en el trabajo coordinado de dichos agentes:

  • Patronato: el Patronato tendrá un informe trimestral sobre la marcha del proyecto.
  • Gerencia: supervisará continuamente el proceso y será el responsable de crear las alianzas con las entidades del Tercer Sector, sector público y empresarial.
  • Paralelamente, Gerencia y la responsable de Comunicación Adjunta coordinarán con el profesional de formación y coaching los contenidos correspondientes a los módulos formativos previstos en el proyecto, gestionando las colaboraciones de las alianzas empresariales y profesionales conseguidas.
  • Responsable de Comunicación y Adjunta a Gerencia: trasladará de forma directa al profesional informático la estructura de la plataforma virtual que sustenta el proyecto, coordinando con él su adecuada implementación y desarrollo. Todo este proceso se realiza con la adecuada coordinación con el resto de equipo implicado en el proyecto.
  • Responsables de Proyectos Locales: tres personas responsables de Proyectos Locales (una por área: voluntario sociosanitario con mayores; sociosanitario con menores y socioeducativo) coordinarán el proyecto con los coordinadores de los 17 servicios correspondientes y los voluntarios participantes en el proyecto.
  • Para verificar la validez de las certificaciones se formará una comisión evaluadora, formada por: dos miembros del Patronato, dos miembros del equipo de FADE y tres miembros de entidades colaboradoras (uno por área de intervención).

En dicha implementación vemos las siguientes restricciones, que los agentes implicados tendrán que valorar:

a) Restricciones sobre los candidatos para la obtención del certificado:

  • El voluntariado deberá asumir el compromiso de dedicar, junto a las dos horas semanales de atención a su servicio, una hora semanal al programa formativo personalizado que se le propone.
  • El voluntario deberá tener conocimientos -a nivel de usuario- de las destrezas necesarias para el uso de la plataforma.
  • El voluntario deberá superar en la fase de verificación una puntuación mínima de 4 sobre 5 en la puntuación de las competencias evaluadas.

b) Restricciones sobre el coordinador: Compromiso del voluntario coordinador en su tarea del facilitador del proyecto.

c) Restricciones sobre la localización: Nuestro proyecto se localiza en la Región de Murcia.

d) Restricciones sobre el presupuesto: El presupuesto se adapta a la ayuda solicitada a Fundación Botín para cubrir la contratación de los profesionales solicitados, en coordinación con los profesionales habituales del equipo de trabajo de la Fundación FADE.

e) Restricciones sobre las entidades colaboradoras en las que se realiza el servicio de voluntariado:

  • El proyecto no debe suponer una carga de trabajo adicional para estas entidades.
  • Necesitamos la colaboración de las entidades para valorar la atención de los voluntarios, con una adecuada coordinación que no bloquee el flujo de información sobre el funcionamiento del proyecto.

f) Restricciones sobre la colaboración del sector público, privado y Tercer Sector: Sobre la colaboración institucional que solicitamos a otras entidades para el apoyo al proyecto, ésta puede desviarse del colectivo beneficiario de la formación (voluntarios).

Recursos Humanos involucrados: Para impulsar este cambio estratégico es necesario el trabajo y coordinación de los diferentes profesionales que conforman el equipo de la Fundación:

  • Patronato, en tanto que máximo órgano de gobierno de la entidad.
  • Gerencia: encargada de la supervisión del proyecto y su alineación con los fines de la entidad.
  • Responsables de Proyectos Locales, en tanto que se trata de un proyecto de formación del voluntariado que depende de su departamento.
  • Responsable de Comunicación y Adjunta a Gerencia: supervisión de la creación y mantenimiento del Entorno Virtual de Aprendizaje y de las acciones de comunicación y difusión asociadas al proyecto.

Junto al personal de la Fundación, resulta clave la participación en el proyecto de:

  • Voluntarios coordinadores: apoyo y mentoring a los voluntarios participantes. Facilitadores y nexo de unión entre FADE-centro de servicio-voluntarios.
  • Voluntarios de la entidad, a los que se dirige el proyecto y que deciden su participación o no en el mismo.
  • Personal de las entidades colaboradoras (centros en los que se realiza el servicio de voluntariado, por ejemplo).
  • Personal de entidades del Tercer Sector, sector público y privado, en tanto que el proyecto apuesta por el trabajo colaborativo entre sectores.

Además, para la adecuada implementación del proyecto se hace necesaria la contratación -a través del modelo de contratación de servicios- de dos profesionales altamente especializados en las áreas de:

Informática: programación y desarrollo de entornos virtuales de aprendizaje, de cara a la creación y desarrollo de una plataforma Moodle para ofertar una formación personalizada a los voluntarios participantes.

Este profesional se encargará de crear la estructura de una plataforma de e-learning y, en colaboración con el experto en formación y coaching, desarrollar los diferentes cursos formativos previstos en el proyecto (formación en competencias y formación específica del voluntariado), en todos sus aspectos y posibilidades: contenido interactivo, multimedia, audio, video, juego, etc. Además, deberá desarrollar un manual de uso de la plataforma e impartir un curso de formación al personal de la entidad para enseñar la base del mantenimiento y usabilidad de la plataforma.

Formación y coaching, para la creación del contenido formativo y proceso de mentoring. Debe ser capaz de formar a los responsables de proyectos locales y hacerles el oportuno seguimiento, entrenarles para realizar las entrevistas de fijación de objetivos y seguimiento de voluntarios a su cargo, seguir el avance del proyecto, las evaluaciones individuales, los planes de desarrollo, etc. Este experto decidirá, junto al personal de FADE y colaboradores del proyecto, cómo articular los contenidos de los cursos de formación (presenciales y on-line) necesarios para que el alumno alcance objetivos formativos previstos. Será el responsable de establecer la estructura didáctica para los contenidos elaborados, sin perder de vista las características del grupo destinatario el curso. Su trabajo determinará en gran parte la arquitectura de información del curso, por lo que también colaborará con el desarrollador de la plataforma. Elegirá la metodología y el tipo de recursos que se emplearán para el tratamiento de contenidos. Redactará la guía didáctica del curso (documento destinado a los alumnos) y la guía de producción, para los desarrolladores, referencia a la que acudir durante el proceso de creación. Debe conocer bien los métodos de aprendizaje en adultos y el entorno e-learning para saber realizar propuestas viables, además de ser una persona creativa, con capacidad para trabajar en equipo y tomar decisiones. Debe conocer los mecanismos de la narración en medios digitales. Modelo de redacción sencilla y precisa, sin ambigüedades, orientado a transmitir lo que realmente es importante, con un absoluto rigor gramatical y sintáctico. Y, además, debe adaptar los contenidos y su redacción a las características del grupo de alumnos al que va dirigido el curso, por lo que debe ser versátil y capaz de cambiar de registro. Otro condicionante de la redacción es que debe estimular la interacción del alumno con los contenidos, a través de una redacción específica y concreta de la información, las actividades o los ejercicios.

Indicadores de medición:

Objetivo 1. Elevar el nivel de compromiso del voluntario, fidelizando su participación social, al crear un vínculo mutuo de confianza y compromiso en la misión, enfocada al beneficiario.

Indicador 1. El 80% de beneficiarios (persona física y jurídica) manifiestan experimentar la mejora de la atención voluntaria como índice de valor social generado.
Consideran que este indicador tiene que venir de una fuente externa a FADE para que sea imparcial y fidedigno al resultado que deseamos obtener. Por ese motivo consideran que este indicador lo tienen que relacionar con los beneficiarios atendidos en los 17 servicios que atienden y con las entidades colaboradoras que, como personas jurídicas, han de valorar el servicio de calidad que han recibido de modo constante a través del voluntario.
Fuente de verificación: encuesta de satisfacción -antes del comienzo del proyecto, durante y después- a beneficiarios (persona física y jurídica).

Objetivo 2. Personalizar la formación ofrecida al voluntario a través de un coaching que permita generar un sistema de reconocimiento y certificación de adquisición/desarrollo de competencias como instrumento de visibilidad cualitativa y cuantitativa de su aporte social.

Indicador 2. El 85% de voluntarios satisfechos con la formación personalizada ofrecida.
En este caso, el impacto de la acción lo miden a través de la satisfacción de los destinatarios del proyecto.
Fuente de verificación: encuesta de satisfacción -antes, durante y después- a los voluntarios participantes.

Objetivo 3. Facilitar formación semipresencial (a través de un entorno virtual de aprendizaje).
Indicador 3. 70% de voluntarios participan activamente en la formación semipresencial propuesta.

El impacto vendrá condicionado por el nivel de implicación y participación de los voluntarios participantes en las actividades formativas contempladas en el proyecto.

Objetivo 4. Poner en valor la contribución personal que el voluntario ofrece a la sociedad.

Indicador 4. 70% de voluntarios inscritos que consiguen finalizar el ciclo anual del proyecto, obteniendo la certificación en las 10 competencias clave adquiridas/desarrolladas en su acción voluntaria.

Este indicador visualiza el impacto cuantitativo y cualitativo que el voluntario tiene a nivel social, estribando en él el éxito del proyecto.

Fuente de verificación: número de certificaciones emitidas en relación al número inicial de voluntarios participantes en el proyecto.

Objetivo 5. Consolidación de una red de sinergias entre el sector público, privado y Tercer Sector para difundir una cultura colaborativa de servicio mutuo en el marco de la Responsabilidad Social Corporativa.

Indicador 5. Número de entidades públicas, privadas y del Tercer Sector colaboradoras en el proyecto.

Este indicador muestra la fuerza de las alianzas colaborativas que ha generado el proyecto, así como el interés social que ha despertado por su capacidad de generar nuevos líderes en el campo del emprendiendo social y en la calidad de los equipos de trabajo que la sociedad demanda.

Fuente de verificación: número de convenios de colaboración firmados en relación al proyecto.

 

PROFESIONAL O SERVICIOS PROFESIONALES DEMANDADOS:

Profesional o Servicios profesionales: Servicios profesionales.

Descripción de los servicios que necesita: 

  • Informática: programación y desarrollo de entornos virtuales de aprendizaje, de cara a la creación y desarrollo de una plataforma Moodle para ofertar una formación personalizada a los voluntarios participantes.
  • Formación y coaching, para la creación del contenido formativo y proceso de mentoring.

SERVICIO PROFESIONAL 1:

Defina la necesidad que va a cubrir: Este profesional se encargará de crear la estructura de una plataforma de e-learning y, en colaboración con el experto en formación y coaching, desarrollar los diferentes cursos formativos previstos en el proyecto (formación en competencias y formación específica del voluntariado), en todos sus aspectos y posibilidades: contenido interactivo, multimedia, audio, video, juego, etc. Además, deberá desarrollar un manual de uso de la plataforma e impartir un curso de formación al personal de la entidad para enseñar la base del mantenimiento y usabilidad de la plataforma.

Descripción detallada del perfil profesional requerido y tareas que va a desempeñar: Profesional informático. Programador o desarrollador de plataformas e-learning.

Perfil: preferiblemente titulado universitario. Requisitos mínimos:

  • PHP.
  • Familiarizado con programación orientada a objetos.

Preferible:

  • Familiarizado con programación orientada a objetos en Moodle.
  • Experiencia demostrable en Moodle Web Services.
  • Conocimiento de técnicas y herramientas de debugging.
  • Familiarizado con integración de plugins de terceros en Moodle.
  • Experiencia en desarrollo web con HTML, JavaScript/JQuery/YUI y css.
  • Experiencia en gestión de bases de datos MySQL.
  • Metodologías Ágiles
  • TDD

Debe contar con experiencia en el desarrollo de plataformas virtuales de aprendizaje y dominio de distintas competencias técnicas y creativas:

  • Debe conocer los lenguajes de programación de plataformas e-learning.
  • Capaz de articular las informaciones del proyecto y los objetivos de aprendizaje que es necesario cubrir, en base al público objetivo al que va destinado la formación. Debe conocer las tecnologías asociadas (partes multimedia, interactivas, etc.) y tener nociones de aprendizaje en adultos, arquitectura de la información, edición, diseño, programación y usabilidad.
  • Es fundamental que tenga competencias de diseñador gráfico y multimedia, ya que diseñará la interfaz del curso y la línea gráfica del mismo: signos, símbolos, ilustraciones, gráficos interactivos, animaciones, vídeos, archivos de audio, etc.  Es deseable que tenga buenas capacidades de planificación, gestión del tiempo, toma de decisiones, resolución de problemas, negociación, orientación a resultados y orientación al cliente.
    Además, se encargará de impartir un curso de formación al personal de FADE para enseñar la base del mantenimiento de la plataforma.

Meses en los que va a necesitar el servicio: 5 meses de implicación en el proyecto.

SERVICIO PROFESIONAL 2:

Defina la necesidad que va a cubrir: Debe ser capaz de formar a los responsables de proyectos locales y hacerles el oportuno seguimiento, entrenarles para realizar las entrevistas de fijación de objetivos y seguimiento de voluntarios a su cargo, seguir el avance del proyecto, las evaluaciones individuales, los planes de desarrollo, etc.

Este experto decidirá, junto al personal de FADE y colaboradores del proyecto, cómo articular los contenidos de los cursos de formación (presenciales y on-line) necesarios para que el alumno alcance objetivos formativos previstos. Será el responsable de establecer la estructura didáctica para los contenidos elaborados, sin perder de vista las características del grupo destinatario el curso. Su trabajo determinará en gran parte la arquitectura de información del curso, por lo que también colaborará con el desarrollador de la plataforma. Elegirá la metodología y el tipo de recursos que se emplearán para el tratamiento de contenidos. Redactará la guía didáctica del curso (documento destinado a los alumnos) y la guía de producción, para los desarrolladores, referencia a la que acudir durante el proceso de creación. Debe conocer bien los métodos de aprendizaje en adultos y el entorno e-learning para saber realizar propuestas viables, además de ser una persona creativa, con capacidad para trabajar en equipo y tomar decisiones. Debe conocer los mecanismos de la narración en medios digitales. Modelo de redacción sencilla y precisa, sin ambigüedades, orientado a transmitir lo que realmente es importante, con un absoluto rigor gramatical y sintáctico. Y, además, debe adaptar los contenidos y su redacción a las características del grupo de alumnos al que va dirigido el curso, por lo que debe ser versátil y capaz de cambiar de registro. Otro condicionante de la redacción es que debe estimular la interacción del alumno con los contenidos, a través de una redacción específica y concreta de la información, las actividades o los ejercicios.

Descripción detallada del perfil profesional requerido y tareas que va a desempeñar: Profesional de formación y coaching. Perfil:

  • Licenciado en Psicologia, Psicopedagogia o Relaciones Laborales.
  • Experiencia en la implantación y desarrollo de planes de formación, planes de desarrollo individual, entrevistas de seguimiento, análisis de competencias, diseño, implantación y seguimiento de acciones de desarrollo de competencias.
  • Al menos 5 años de experiencia en departamento de formación o de recursos humanos, en el área de desarrollo de talento, o 2 años en proyectos de consultoría de recursos humanos.
  • Valorable si ha trabajado en consultoría de RRHH definiendo e implementando planes de formación y planes de desarrollo, proyectos de gestión del cambio o de implementación de procesos de mentoring.
  • Valorable que se trate de una persona concienzuda, escrupulosa, creativa y flexible, que sepa trabajar en equipo con los profesionales de las distintas áreas de formación.
  • Debe conocer bien los métodos de aprendizaje en adultos y el entorno e-learning. Debe ser una persona creativa, con capacidad para trabajar en equipo y tomar decisiones. Conocedor de los mecanismos de la narración en medios digitales. Debe adaptar los contenidos y su redacción a las características del grupo de alumnos al que va dirigido el curso, por lo que debe ser versátil y capaz de cambiar de registro.

Meses en los que va a necesitar el servicio: 7 meses de implicación en el proyecto.

 

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